miércoles, 14 de septiembre de 2016

PEÑA LAS PINTAS, ( Las Salas ).

 






Datos del Municipio.

Comarca - Picos de Europa.
Altitud - 1.003 m.
Capital - Crémenes.
Longitud - 40º 54' 10" Norte.
Latitud -      5º 08' 35" Oeste.
Distancia - 73 km. a León.

Crémenes.   
Es un municipio, en la provincia de León, comarca de la Montaña Oriental,  atravesado por el río Esla.
Los terrenos de Crémenes limitan con los de Valbuena del Roblo al norte, Las Salas al noreste, Argovejo al este, Villayandre al sur, Pico Relance al oeste y Corniero al noroeste.
La mayor parte del término municipal pertenece al Parque Regional Picos de Europa en el que se han encontrado el mayor número de lápidas vadinienses (once en total). Algunos autores opinan que aquí pudo estar situada Vadinia, importante ciudad celta, citada frecuentemente por historiadores y geógrafos durante las guerras cántabro-romanas. La Corona, altozano al lado del pueblo, nos indica un posible asentamiento de origen romano.
La iglesia parroquial antigua, desde hace años fuera de uso religioso, fue construida en el siglo XIV y en ella destacan las imágenes de la Virgen y San Miguel. Ésta última procedía, junto con un cordobán, del desaparecido pueblo de San Miguel de las Fuentes, situado a unos 2 km en dirección a Las Salas. Ambas tallas fueron trasladadas a la nueva iglesia, acabada de construir en 1949 a expensas del hijo del pueblo Don Juan Guereño. Este templo de estilo prerrománico está construido con piedras de sillería y mampostería. En su interior la cúpula posee bellas pinturas al fresco, obra de Santiago Eguiagaray. Al norte del pueblo, por encima de  Fuente de Oro y La Neblera, desde el repetidor de Corniero se contemplan las montañas del entorno y el Alto Valle del Esla. Otros picos, como el de Aguasalio, Las Pintas y Remanganes, así como caminos y senderos en dirección a pueblos limítrofes, Argovejo, Villayandre, Corniero, Las Salas, Valdoré etc., son de alto valor paisajístico, ricos por su flora y fauna y muy aptos para el senderismo, caza y pesca. En dirección a Villayandre se puede observar restos de una calzada romana que sigue el curso del río Esla por el valle y vegas del antes llamado Alión. ( El valle de Alión es una garganta empinada con algún ensanche de pradería que concluye en Lois, donde emerge su catedral de mármol. En plena Edad Media el territorio de Alión fue propiedad de los reyes leoneses, que tenían en él otro enclave de fascinación, como Babia, donde ensimismarse. El rey Fernando II lo donó a la Orden de Santiago y aquel territorio pervivió como concejo de Alión hasta la división administrativa del diecinueve en que tomó el nombre de Salamón. Apenas un kilómetro separa el molino de Alión de la entrada a Salamón. El pueblo, que fue ayuntamiento, ocupa un vallejo abierto a la izquierda del río Dueñas y su caserío no muestra mucho equilibrio ni el concierto que se podía esperar en un entorno tan bello. El primer tramo de la angostura discurre entre calizas salpicadas de sabinas y la vega pastueña de Alión, que en una de las interpretaciones toponímicas significaría pasto bueno. Enseguida aparece, a la derecha del camino y en una zona recreativa, el santuario de la Virgen del Roblo, centro de romerías comarcales. En realidad, la ermita fue rehecha hace unas décadas en este emplazamiento, después del abandono de la antigua, sofocada por la vegetación. El molino de Alión acoge el complejo residencial de David Álvarez construido sobre la aceña de la Puente del Campo. Era el paso antiguo hacia Valbuena del Roblo, primer pueblo del valle, cuyo acceso se encuentra ahora más adelante. Enfrente de Valbuena y coronando con su estampa caliza el collado del Ciervo asoma a la derecha la Peña de las Pintas, que hace casi dos mil metros. La tradición supone que en sus escarpaduras tuvo asiento el castillo de Alión, que dominaba el paso por el Esla y por este valle que riega el río Dueñas.). " Naturaleza ".Roble y haya son los árboles que con mayor frecuencia forman bosque, pero destaca especialmente el sabinar de Crémenes, uno de los más Occidentales de Europa. El sabinar existente en los alrededores de Crémenes y en los pueblos vecinos es de gran interés botánico. El Monte el Jardín y Aviao tienen robles centenarios y bosque de haya. Los grandes apartados a considerar son sus bosques, matorrales y prados. Nuestros bosques de la España atlántica, de transición y mediterráneos, incluyen los mayores hayedos y robledales de Castilla y León, abedulares, encinares, sabinares, rebollares y pinares, lo cual, junto con la gama de pisos vegetales, se ha invocado como valor natural; pero el paisaje refleja su explotación milenaria. En la montaña leonesa muestra su superficie forestal y distingue las arboledas, matorrales, pastizales y prados. Los prados ocupan áreas bajas ganadas al bosque, como vegas y pies de laderas. Y el pastizal bajo la campera se extiende desde los pueblos por el tramo medio de las vertientes a costa de bosque, y cortándolo a veces hasta enlazar con el pastizal de altitud de los puertos. Mirando a un legado del pasado se nota un espacio agrario tradicional; los prados son de propiedad privada, para pasto por tipos de ganado. Las camperas, cerca de los pueblos, se destinaban a yuntas (boyerías). El vacuno de recría pastaba en camperas lejanas, hasta el pie de los puertos, aprovechados, más en el pasado, por el ganado ovino, merinas, el caprino y el equino. La malla vegetal se concertaba con el pastoreo de turnos, o veceras, por tipos de ganado.





Las Salas.
Municipio - Crémenes. 
Latitud - 42º 55' Norte.
Longitud - 5º 10' Oeste.
Altitud - 1.020 m.
Distancia - 83 km. a León.

Las Salas es el nombre de una pedanía del municipio de Crémenes, en la Montaña Oriental de la provincia de León. Situado en el extremo NE de la provincia cerca de los límites de ésta con Asturias, Cantábrica y Palencia, con las que se comunica por los puertos de Tarna, Pontón, San Glorio y Monteviejo. Está en el km 80 de la carretera N-621 que va de León a Santander y Asturias pocos kilómetros(14) antes de llegar a Riaño si se va desde León en dirección a Oviedo o Santander. A menos de 1 km del pueblo en esta misma dirección y aguas arriba del Río Esla nos topamos con el impresionante muro de contención del Embalse de Riaño "o de La Remolina". Su historia - Las Salas, como asentamiento, existía ya en época Prerromana-Celta y que ya en la Edad Media se tienen noticias de una fortaleza, el Castillo de Alión, ( El castillo de Alión en Las Salas tenía un emplazamiento estratégico en un nudo de caminos que iban hacia el Porma por la collada de Trébede, por otra collada hacia Horcadas y Carande y hacia el sur por Crémenes para el valle del Esla y por Crémenes a Corniero y por la  collada de los Muertos a Primajas y hacia Reyero y el Porma. Quizá el lugar de su asentamiento era cerca del Collado Concejero, donde se reunía el concejo de Alión, camino de Salamón.) situada probablemente en la zona de Las Llombas por encima de la Siana. Hasta la época de Felipe II (1576) no se tiene la primera constancia documental de la existencia de un pueblo con ese nombre si bien hay numerosas evidencias de vida anterior en esa zona, denominada el Concejo de Alión, cuyas dependencias administrativas se ubicaban precisamente en una especie de casas u oficinas "Las Salas" de donde muy probablemente procede el nombre del actual pueblo.
Las Salas está muy cerca de los Picos de Europa, "a menos de 40 km del acceso a este macizo por el Valle de Valdeón" , por lo que se enmarca dentro del Parque Regional del mismo nombre; de hecho el pueblo también está rodeado de montañas altas e impresionantes mires en la dirección que mires. La más significativa, por su porte y por su roca caliza, es La Peña de las Pintas (1983 m.) que preside el paisaje de Las Salas por el Norte y le confiere al pueblo su símbolo más característico. El Jaido (1825 m.), por el Sur, no le va a la zaga, con su majestuoso bosque de hayas y su agreste crestería.
Hoy ya no caen las impresionantes nevadas de tiempos pasados pero aún nieva bastante a menudo durante el otoño, el invierno y ocasionalmente en primavera. Aunque no llueve tanto como en la vecina Asturias lo hace lo suficiente como para mantener los alrededores verdes la mayor parte del año. El clima es en general muy frío en invierno y agradable el
resto del año, poco lluvioso y muy soleado en verano. El pueblo, a pesar de sus reducidas dimensiones, tiene actualmente tres barrios bien diferenciados: "El Pueblo", "Allá Alante" y "Allá Abajo". Esto tampoco ha sido así toda la vida sino sólo a raíz de la construcción del primer trazado de la actual carretera (1886), ya que antes de esa fecha los barrios eran sólo dos, divididos por el reguero que baja de Valdelasna y llamados barrio de Llaso y barrio de Santolaja, a los que había que sumar unas edificaciones construidas "a las afueras" que constituían la denominada "Ropería" y que servían para dar servicio a los pastores de los rebaños trashumantes que por allí pasaban. En los tres barrios mencionados se encuentran los edificios públicos más representativos ( Iglesia, Casa del Pueblo, Escuela y dos fuentes, una de cinco caños) a los que hay que añadir un Molino, un bar, una Casa Rural. La plaza principal es La Bolera. El río por excelencia de Las Salas es el río Esla, en cuya margen derecha se asienta el pueblo. En el Esla desembocan multitud de arroyos, regueros y el cercano río Dueñas o "río pequeño", convirtiendo a aquél en un caudaloso río que da vida a todo el valle. Antes de construirse el pantano de Riaño (o más exactamente de "La Remolina" como dicen inexplicablemente los carteles), el Esla a su paso por Las Salas era un río truchero de primer orden y una zona paradisíaca para disfrutar del baño y del sol. Hoy, desgraciadamente, queda reducido a un tema para fotos y postales, pues su abultado caudal y la temperatura del agua, no superior nunca a los 8º C, lo hacen impracticable para aquellas delicias. La fauna la componen jabalíes, corzos, rebecos, cabras montesas, algún lobo de vez en cuando y quién sabe si todavía algún oso; hay otros mamíferos de menor tamaño como el zorro, el esguilo y la nutria. En cuanto a las aves, surcan majestuosas el firmamento preñado de aire puro las águilas reales, halcones, buitres, cernícalos, e infinidad de pájaros más comunes y pequeños como golondrinas, lavanderas, ruiseñores, etc. En los ríos aún quedan algunas truchas de las que dieron fama merecida al coto de pesca de Las Salas, nadando también en él las bogas y los barbos.
La vegetación de la localidad esta marcada por la presencia del denominado Sabinar de Cremenes "Juniperus thurifera", del cual una gran mayoría se encuentra en los terrenos comunales de Las Salas. Junto con el sabinar de Mirantes de Luna, constituyen las dos formaciones más occidentales de esta especie. La vegetación que rodea al pueblo es de lo más variado, destacando las ya mencionadas hayas así como robles, chopos, tejos, acebos, argumenos "serbal", neblos "enebros", salgueras "sauces", mostajos o mostajales, avellanos, etc. En lo que respecta a árboles de cultivo existen cerezales, nogales, manzanos, membrillos, ciruelos, perales etc. El otoño es rico en setas pero lo tradicional es recoger en primavera la deliciosa seta de San Jorge "Calocybe gambosa" habiéndose acotado recientemente su recolección para evitar abusos.
 
 Las Pintas.
Zona  Geografica - Nordeste de la Provincia de León, Parque Regional de Picos de Europa.
Punto de inicio y fin - Las Salas.
Tipo de ruta - Circular.
Desnivel - 973 m.                                        
Altitud - 1.983 m. " Peña Las Pintas. "
Dificultad - Media -  alta ( importante seguir el camino ).
Tiempo de recorrido - de 3 a 4 horas de subida y unas 2.15 horas de bajada.
Entorno - Bosque de Robles, Sabinas y Roquedal Calizo, Pantano de Riaño.

Recomendaciones - Para hacer la ruta se recomienda ir provisto de teléfono móvil, calzado apropiado para senderismo - montañismo, ropa adecuada y de recambio en caso de climatología adversa, una linterna, así como llevar agua y alimentos.

Itinerario -  Saliendo de la población de Las Salas (1.020m) y subida a las Peñas Pintas (1.983 m.), recorriendo toda la arista de Este a Oeste en la línea de cumbres, más luego bajar hasta la altitud 1.685m de donde descendemos por una canal hacia el valle que baja a la población de Salamón (1.100m). Aquí tomamos el camino que enlaza con Las Salas pasando por el collado del Prado (1.296m) hasta llegar definitivamente a Las Salas.
Las Pintas es la montaña por excelencia de las Salas, su símbolo principal. Por eso subir a su cumbre, donde hay una imagen de la Virgen de Roblo, patrona del pueblo y del Valle del río Dueñas, es excursión obligada para todo el que se considere amante de la zona. Es una mole de piedra caliza, de un blanco intenso, salpicada por pequeñas manchas negras( pintas ), originadas por los arbolitos y los matorrales ( sabinas y gorbizos, especialmente )que, de tramo en tramo, la cubren. Además, la subida es sencilla y bonita y las vistas desde el alto realmente impresionantes.
Pero la subida a la Peña de las Pintas es algo más que subir hasta su cima y por eso es recomendable conocerla en toda su amplitud, tanto a lo alto como a lo ancho, y emplear un día completo en la excursión aunque en realidad se tarden solo poco mas de 3 horas en llegar a la cumbre. La subida puede hacerse por muchos sitios ( por los canalizos de Salamón, por los antiguos pueblos de Anciles o de Huelde, etc..) pero la subida "de verdad" es, por supuesto, la que empieza en las Salas.
Iniciamos la ruta por el camino de los Pozos frente al Bar Las Pintas ( 1.010 m. ) y poco más de 35 minutos de caminar, sudando un poco debido a la empinada cuesta, estaremos en los Praos Bajeros donde hay una fuente fresca escondida entre rocas. Allí podemos optar por continuar por el camino que traíamos hacia adelante ( pronto se bifurca en dos pistas - mejor coger la de arriba, que pasa por una caseta forestal con fuente con pilón que siempre mana ) o bien, más corto pero más penoso, subir derecho por la vallina que sale sin senda marcada frente a la fuente de los Praos Bajeros hasta llegar a los Arrosos donde hay otra fuente, esta con pilón, que nunca mana mucho. Unos 50 metros por encima de esta ultima fuente esta Los Collaos, dando ya vista al pantano. Hasta aquí se hubiese llegado igual siguiendo la pista antes indicada que, después de pasar por la caseta, gira bruscamente a la derecha antes de subir a los Arrosos. Hasta los Collaos suben sin problemas los todo terrenos aunque lógicamente es más bonito disfrutar de la subida completa desde el pueblo ; al menos la primera vez, porque luego es fácil caer en la tentación y dejarse llevar por las cuatro ruedas para ahorrarse los primeros 200 m. de desnivel. Hay que calcular una hora larga desde el pueblo hasta los Collaos. 

Desde los Collaos, hacia la izquierda comienza a subir en suave pendiente una vereda bien marcada que hay que coger bien desde el principio para no perderse y en la que empieza ya a verse unas manchas amarillas que guiaran al caminante hasta la cumbre sin perdida. La vereda ( llamada Vereda Borriquera ) pasa por la bocamina de unas antiguas minas de cobre ( pirita, calconita ) que ya explotaron los romanos y que estaban en activo aun hace menos de un siglo. Puede recorrerse la galería durante unos treinta metros con una linterna. No tiene nada interesante. En 20 minutos desde los Collaos se llega a la traviesa, amplia campera que atraviesa de un lado al otro ( de Este a Oeste ) la Peña de las Pintas. Desde el pueblo se habrá tardado una hora y cuarenta y cinco minutos más o menos. Esta campera, casi siempre verde, es un lugar precioso para descansar y pasear y hacer un alto importante en el camino hacia la cumbre. Se habrán subido ya unos 450 m. de desnivel. De echo, puede considerarse también una bonita y corta excursión subir solo asta la Traviesa y recorrerla de un lado a otro descubriendo sus rincones. Por  el Este ( hacia la derecha ), puede irse por veredas de cabras hasta dar vista a Horcadas y al pantano sobre terreno del antiguo pueblo de Huelde. Con suerte se podrá encontrar una fuente marcada con un mojón de piedras que lleva el bonito nombre de la Fuente de los tres Rebollos y que mana en invierno y en primavera aunque su agua desaparezca a los pocos metros. Si desde aquí se vuelve hacia atrás ( al Oeste ) puede subirse a la cercana Cueva de las Chinas que durante muchos años servía de refugio nocturno para las vacas jóvenes no paridas " chinas o novillas " que permanecían allí durante la época de buen tiempo. Hasta mas de 100 vacas podían dormir en su interior que aun ahora tiene el suelo cubierto de abono. Es interesante verla. En el centro mas o menos de la Traviesa hay una pequeña caseta rustica, recientemente restaurada, donde dormían los pastores que subían a cuidar las chinas o a dar sal a las cabras que por las Pintas campean. Continuando hacia el Oeste, es decir hacia la izquierda en el sentido de la subida, se dejan muy cerca de la vereda y en la parte de abajo (izquierda) dos fuentes con sendos pilones, que manan muy poco, la cimera es la del Argayo y la bajera la de la Gorgolina ( esta mana algo mas ). Son un buen nido de renacuajos y el unico sitio seguro para coger agua  en toda la Peña de las Pintas. Continuando nuestro recorrido por la Traviesa puede buscarse, hacia la izquierda y algo hacia abajo en una sierrina paralela, el famoso Pozo de la Cabrera, que se encuentra junto a un gran roble seco, y que es una sima profunda ( mas de 30 m. como poco ) a la que con cuidado uno puede asomarse y comprobar su profundidad arrojando piedras. Nadie, que se sepa, ha bajado a su fondo . Y por fin se llega al Monte de la Llueza, monte frondoso de hayas, ya en el limite con terreno de Salamón a donde puede bajarse sin problemas por buenas veredas y trecheros para desde allí regresar a las Salas tranquilamente por la carretera y completar así una bonita excursión.
Retomando nuestra subida al alto de la caseta de la Traviesa y cruzamos esta campera hacia arriba, a lo ancho, y algo hacia la izquierda a buscar en la peña el inicio de una vereda que, en un trazado de izquierda a derecha y por terreno bien señalado, nos conducirá hasta la Majada de Arriba al pie de un pequeño arbolito. Esta indicada con manchas amarillas y en el camino existe una fuente que apesar de su nombre no lo es tal ya que solo tiene agua en invierno y primavera, se trata de una oquedad en la peña, a mano izquierda según se sube, que recoge agua en su seno y que se puede beber solo si se dispone de una paja para chupar esta agua. Por eso se llama Fuente de la Paja. Desde el arbolito antes indicado  se debe cruzar en sentido ascendente la Majada de Arriba, pequeña campera con hierba abundante entre tanta roca.







 

Las Manchas amarillas que indican el itinerario recomendado de subida van ahora practicamente derechas hacia arriba a buscar Los Serrones Negros, zona de piedra muy oscura que cubre la parte izquierda de las Pintas en su entronque con los canalizos de Salamón. Sin embargo, como decíamos al principio, es recomendable conocer esta montaña en toda su amplitud por lo que desde la Majada de Arriba nos debemos dirigir subiendo por itinerarios o veredas bastante evidentes y exentos de peligro hacia la derecha hasta cumbrear la Peña en su pico E, llamado  también Pico de Huelde ( 1.978 m. ) donde hay una cruz de hierro. Desde este pico la vista sobre el pantano y sobre Riaño y su entorno es impresionante. Hasta aquí habremos tardado aproximadamente una hora y media desde la Traviesa. Una vez tomado un pequeño descanso en este pico y de haber disfrutado de sus impresionantes vistas, iniciaremos el recorrido completo de los tres picos, que nos llevara otros 45 minutos, y nos dirigiremos hacia el más alto que es el pico W, o pico Salamón, después de haber pasado por el Pico de Enmedio o Pico de Las Salas. El recorrido es evidente y solo hay que poner un poco de cuidado en la parte final al llegar a la cumbre por las caídas tan vertiginosas que, sobre todo hacia el norte tiene la peña.
En lo alto del Pico de Salamón ( 1.983 m. ), hay un mojón o vértice geodesico que lo afea bastante y un buzón escondido bajo unas piedras con un cuaderno en el que el caminante podrá dejar  constancia de su paso por allí. Pero la señal de identidad más
 importante de la cumbre es una imagen de la Virgen de Roblo, patrona de las Salas, Salamón y Valbuena, subida en el año 1.971, que preside desde las alturas el soberbio paisaje que desde alli se divisa. Es probablemente una de las cimas con una vistas panorámicas más completas hacia todos los puntos cardinales. Los Picos de Europa, las montañas Palentinas de Peña Prieta, las Sierras de San Isidro y Vegarada, El Susarón sobre el Porma y, en días claros, hasta la catedral de León... Junto a la Virgen hay dos placas conmemorativas y un pequeño altar labrado en roca caliza en el que se han celebrado muchas misas el día 15 de Agosto, el día de clásica romería de subida todos los años desde las Salas. El tiempo total de subida, de haberlo echo directamente hasta este pico sin recorrer los tres completos, hubiera sido de unas tres a cuatro horas desde el pueblo.







Para bajar se puede seguir el mismo camino marcado con la pintura amarilla hasta la Traviesa. Al pasar por los Serrones Negros podremos intentar descubrir una fuente, en las piedras mojadas que no es sino las escurrideras del agua entre las peñas cuando ha llovido, pero que alguna vez permite saciar la sed. Al llegar a la Traviesa, en lugar de tomar el mismo camino que hicimos de subida, puede optarse por bajar hacia la caseta,  La villa Caballar, collado de paso a los Pozos desde Valdesalamón ( a la  derecha segun del collado segun se baja ), y bajar despues por el camino  marcado de carro que hay asta el pueblo. Hay otras posibles opciones para bajar ( por Matascalientes, por el Cuchillar, etc. ) aunque no tan recomendables como las señaladas. En poco más de dos horas y media, más con sus descansos  llegamos al puablo de las Salas.

Virgen de Roblo.

El 15 de septiembre es el día de Roblo. Es un día grande para los tres pueblos, Salamón, Las Salas y Valbuena del Roblo, que se reúnen alrededor de la Virgen de Roblo en la explanada de la ermita. No cabe duda que la tradición tiene un gran peso y que esta celebración es un lugar y una buena excusa para el encuentro con las familias más o menos lejanas, las amistades y allegados. Pero también es verdad que en todo el Valle de Dueñas existe una profunda y arraigada devoción a la Virgen María bajo la advocación de Virgen de Roblo. La tradición oral nos dice que la Virgen de Roblo fue encontrada por un pastor escondida en el hueco de un gran roble donde la habían depositado los antiguos habitantes de estas tierras para ponerla a salvo de los invasores musulmanes. Es una bonita historia pero que tiene poco de real. La talla de la Virgen parece ser del siglo XVII y además con poco valor artístico aparte de su antigüedad. Y por otro lado el nombre de Roblo, según la opinión más extendida, hace referencia al pueblo de Roblo que existió en los mismos parajes en que se asienta la ermita así como en la otra orilla del río Dueñas.







 Historia sobre el Castillo de Alión.

La división del Reino de León a la muerte de Fernando I (1.065) y después, a la de Alfonso VII (1.157), produjo la separación de Castilla y León y fomentó en Castilla aspiraciones de independencia, por lo que fué preciso establecer la línea divisoria de ambos Reinos y, para evitar incursiones, no infrecuentes en los castellanos, invadiendo tierra leonesas, se edificaron en sitios estratégicos Castillos fronterizos. Uno de éstos fué el de ALIÓN, que, construido en territorio leonés, a veces perteneció a Castilla.


Al casarse, en segundas nupcias, el 1.187, Fernando II con la hija del Señor de Vizcaya, Urraca López de Haro, concede a ésta, como arras, los Castillos de la “Somoza” leonesa: Monte Agudo, Aquilare, ALION, Siero, Portilla. Muerto el Rey en 1.188, Dª Urraca hubo de refurgiarse en Castilla, por desavenencias con su hijastro y cometió la felonía de entregar dichos castillos a Alfonso VIII, quien desatendió las reclamaciones del Rey de León, Alfonso IX e incumplió sus repetidas promesas de devolverlos, cumpliendo lo acordado en varios tratados, celebrados para resolver el conflicto, como el de Tordehumos en 1. 194 y el de Cabreros, en 1.206.

El problema adquirió visos de solución al concertarse la boda de Alfonso IX de León con Berenguela, hija de Alfonso VIII de Castilla, pués éste señaló, como dote de su hija, los repetidos castillos, pero tampoco hizo efectiva su entrega, por lo que el Rey de León decidió tomarlos por la fuerza, asignándoles el destino para el que habían sido construidos.

Al unirse de nuevo y definitivamente Castilla y León, con Fernando III, el Santo (1.199 – 1.252) desapareció la razón de conservar los castillos que, como el de ALION, por su situación, no admitían otra finalidad que la de ser atalayas y puestos de vigilancia.


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