sábado, 30 de septiembre de 2017

Isoba - Pinzón - Entrevados

Mirador del Pantano del Porma






Isoba
Es el pueblo situado más al norte del municipio y el último antes de llegar a la Estación de Esquí de San Isidro. Isoba es conocido hoy sobre todo por sus lagos de origen glaciar, el Ausente y el de Isoba. Lagos de aguas heladas y tranquilas, pero rodeados de leyendas basadas en crueles venganzas y en amores imposibles. Hoy, estos lagos, junto a otras pequeñas lagunas, como las del valle del Haza, son uno de los principales atractivos turísticos de la zona.

 Pueblo de Isoba

Iglesia del Pueblo de Isoba




PR LE - 27. 1 Entrevados Valle del Pinzón
Fecha - 24/09/2017
Salida desde León " Plaza de Guzmán - 08:45 hr.
Destino - Isoba 
Municipio - Puebla de Lillo
Comarca - Montaña Oriental
Punto de partida - Isoba
Hora de inicio, ruta - 10:55 hr.
Tipo de recorrido - Circular
Dificultad técnica - Media
Tipo de camino - Pista forestal y senda
Altitud mínima - 1.361 m.
Altitud máxima - 1.528 m.
Desnivel ascendente - 334 m.
Desnivel descendente - 334 m.
Hora de llegada, ruta - 17:00 hr.
Punto de llegada - Isoba
Tiempo en ruta " duración "- 6 hr. / 8 min.
Kilómetros totales " longitud "- 12,4 km.
Uso recomendado - Peatonal y cicloturista
Recomendaciones.
 - Calzado apropiado para actividades de Senderismo - montañismo - ropa de abrigo y de recambio, en caso de climatología adversa - chubasquero - gorra - comida y agua - crema solar y protector labial - linterna " pilas de recambio " móvil " con la batería cargada " - botiquín " manta térmica " -


Acceso Alternativo 
Cofiñal " 2 Km. / 30 min "
Variante PR LE - 27,1 " 2,2 Km / 45 min
El primer tramo del recorrido se puede hacer por un camino algo más largo que pasa por el Lago Isoba.
Aspectos de Interes
El Lago de Isoba, es una formación lacustre de Origen Glaciar incluida en el Catálogo de Zonas Húmedas de Castilla y León. En la Hoz de Entrevados el río Isoba se descuelga en vistosas cascadas y rápidos, algunos de los cuales son visibles desde el desvío del Pozo de la Leña, en el paraje de los Forfogones, se pueden contemplar varias cascadas más que se suceden tras la confluencia del arroyo del Pinar y el arroyo de Pinzón, que dan Origen al río Porma. La zona de Reserva del Pinar de Lillo es un enclave de especial valor ecológico, que representa una de las contadas masas de pino silvestre consideradas autóctonas en la Cordillera Cantábrica. El Valle de Pinzón es un magnifico ejemplo de Valle Glaciar.
Observaciones
El conjunto del recorrido permite disfrutar del paisaje característico de las zonas altas del Parque Regional, con pastizales alpinos, manchas de monte bajo de brezos y piornos, bosques de hayas, espectaculares formaciones rocosas y bravos cursos de agua. A primeras horas del día, resulta relativamente fácil observar ciervos y corzos en los pastizales del Valle y rebecos en las laderas



















































































































Recomendaciones Generales para todas las Rutas.
- Cuando se realiza senderismo en zonas de montaña es preciso tener en cuenta unas recomendaciones básicas que pueden ser muy importantes para la seguridad y bienestar de los visitantes.
- En invierno la nieve alcanza un gran espesor en los tramos más altos, que imposibilita una correcta percepción de las dificultades del terreno. Sea prudente, es preferible no completar la ruta si no dispone del equipo y la experiencia necesarios.
- La naturaleza geológica del terreno provoca la aparición de simas que en ocasiones son muy profundas, no se aproxime al borde de las mismas. Además en alta montaña pueden producirse desprendimientos de roca y avalanchas de nieve. Extreme las precauciones.
- Es aconsejable llevar ropa y calzado apropiados. Los cambios climáticos pueden ser bruscos, incluso en los meses más calurosos pueden alcanzarse temperaturas muy bajas.
Es aconsejable llevar agua. En los recorridos existen abundantes manantiales y fuentes, sin embargo se recomienda no beber agua sin las suficientes garantías sanitarias.
- Por respeto al entorno y a otros posibles visitantes, evite dar voces y llevar aparatos que puedan producir ruidos estridentes.
- Tenga en cuenta que la recogida de residuos resulta muy costosa en  estas zonas. Procure llevar su basura de regreso y depositarla en contenedores.
- Si hace la ruta acompañado de un perro, éste no debe estar suelto ya que podría espantar al ganado. 
Lago Isoba


Una pequeña iglesia, de una sola nave y consagrada a María Magdalena, ha atendido desde siempre el cuidado de las pocas almas que viven durante todo el año en este lugar perdido en plena naturaleza, que ahora, en el siglo XXI, reclama un lugar de honor entre los paisajes de mayor valor ecológico de la provincia


Pequeño lago glaciar situado a 1120 m de altitud, en la conocida como Vega Fonda, en las inmediaciones del pueblo Isoba, y cerca de la carretera LE-332. Está rodeado por los picos de San Justo (1954 m) y Los Niales (1754 m). En sus alrededores se encuentran un refugio y una antigua palloza o chozo, restaurado. Es un lago pequeño, de unos cua­trocientos metros de perímetro y hasta cinco metros de pro­fundidad.
Como todo lago de montaña está poblado de leyendas
Era allá por el siglo X, de nuestra era. Los musulmanes devastaban con sus razzias las llanuras de la meseta convertida en tierra de nadie o zona fronteriza. la Batalla por León o los trabajos autónomos del Cid Campeador que alquilaba sus servicios al mejor postor, son una muestra de la inseguridad de la planicie castellano-leonesa. A pesar de la victoria de una coalición de los incipientes reinos Cristianos de origen visigodo en Simancas (939). la paz, como la alegría en casa del pobre, duró muy poco porque la aparición en escena de Almanzor sembró por todas partes el  terror sarraceno, Carrión de los Condes, León, Astorga…, Santiago. Así que los peregrinos, por seguridad, hacían su camino hacia Compostela por la montaña. Valle de Mena, Merindades, Montaña Palentina  y vertiente sur de la Cordillera Cantábrica, aprovechando los pasos más transitables, en algunos casos ya marcados por las calzadas romanas. La siguiente leyenda  da fe del peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago.
Leyenda
En cierta ocasión un grupo de peregrinos que iba a Santiago siguiendo el valle del Porma, llegó al pueblo de Isoba. Estaban cansados y hambrientos. Pican a la puerta de la primera casa.
-Una limosna, por amor de Dios. Somos peregrinos que vamos hacia Compostela y venimos hambrientos y agotados.
Desde el interior de la casa una voz les respondió.
-Dios les ampare.
Siguieron picando casa por casa y en todas la misma respuesta. Dios les ampare. Estaban ya a la salida del pueblo y tan sólo quedaban dos casas. Picaron en la primera. Salió a recibirlos el señor cura que, les dio algo de comer, pero les explicó que su casa era muy pequeña y no podía dar albergue a todos. Le dieron las gracias y se fueron a buscar fortuna en la última casa. Nada más picar apareció en la puerta una  mujer de cierta edad que los vecinos llamaban la pecadora, se cuenta que era la madre soltera del señor cura. Escuchó muy  atenta  las palabras de los peregrinos.
-Sí que puedo hospedaros, pero soy muy pobre y no tengo para daros de cenar- les respondió.
-¿Entonces de qué se alimenta, buena señora? - preguntó Jesús,  uno de los peregrinos.
– Con la leche que me da una vaquina que tengo en la cuadra.
– Tenemos mucha hambre. Podíamos matar la vaca y usted nos la prepara. No se preocupe. Dios proveerá. Yo le prometo que recibirá el ciento por uno -
le aseguró el peregrino. La mujer, convencida de que aquel misterioso peregrino cumpliría sin ninguna duda  su palabra, accedió a la petición. Llegada la hora de la cena se pusieron a la mesa y le dijeron a la pecadora.
-Vaya usted recogiendo todos los huesos de su vaca en una canasta grande, mañana, antes de marchar, le diremos lo que tiene que hacer con ellos.
La hospedera cumplió sus órdenes. Acabada la cena, los extraños peregrinos se fueron a descansar repartidos por el pajar y la tenada.
Al día siguiente, al rayar el alba, los huéspedes se levantaron y recogieron sus escasas pertenencias dispuestos a reemprender el camino. La mujer, mosqueada ante el silencio de Jesús y sus compañeros, les preguntó.
- ¿Y qué he de hacer con los huesos de mi vaca que me mandaron guardar anoche?
-Arrójelos por el corral antes de que partamos.
Así lo hizo la mujer . Una vez esparcidos, Jesús levantó sus ojos al cielo y los bendijo. Al instante de cada uno de los  huesos surgió una hermosa vaca, quedando aquel corral convertido en una espléndida majada del mejor ganado. La mujer llena de gozo dio gracias a Dios y salió corriendo a decirles  a sus  vecinos todo cuanto había ocurrido en su casa. Los vecinos en vez de alegrarse, recomidos de envidia, comenzaron a insultarla, e incluso pretendieron arrebatarle alguna de sus vacas. Ella, viéndose en tal aprieto, salió en busca de los peregrinos y los halló sentados en un altozano no muy lejos del pueblo. Envuelta en lágrimas les contó lo sucedido. Entonces uno de los peregrinos se levantó, se puso de cara al pueblo, extendió su mano derecha, y presa de la indignación, gritó en tono solemne.
¡ Húndase Isoba, menos la casa del cura y la de la pecadora!
Inmediatamente y en un abrir y cerrar de ojos un gigantesco torrente descendió de las montañas hasta anegar el pueblo. Sólo la casa del cura y la de la pecadora se salvaron de aquel diluvio particular. Así nació el bello lago de Isoba. Dicen que en ciertas noches de luna llena desde el pueblo de Cuénabres se oyen los bramidos del lago, tal como si fueran los fragores de las olas del mar en medio de una tormenta.