miércoles, 26 de noviembre de 2014

RUTA DEL ARROYO REBOLO

          

Tipo de ruta - Lineal.
Distancia - 9 km (ida y vuelta).
Grado de dificultad - Medio.
Duración a pie - 3h 30' minutos.
Epoca recomendada - Primavera, verano y otoño.        Fecha - 25-04-2010.
  
Oencia - Se encuentra a 50 kilómetros de Ponferrada y a 154 kilómetros de León.
El municipio de Oencia se encuentra situado en la Comarca del Bierzo, provincia de León, que linda con tierras gallegas de las provincias de Lugo y Orense. El término municipal, cruzadopor el río Selmo, afluente del ríoSil, forma un gran valle lleno de arroyos. Los amantes de la pesca de la trucha tienen en el ríoSelmo un lugar ideal para disfrutar de su deporte favorito. Abundan las ruinas de las numerosas ferrerías por todo el término municipal. Durante la II Guerra Mundial la zona tuvo su particular "fiebre del oro" con el wolfram, mineral muy codiciado por los contendientes en la guerra, sobre todo los alemanes. Se utilizaba para la construcción de cañones. Hoy la principal fuente de riqueza es la agricultura, donde destacan las magníficas castañas. El municipio de Oencia forma parte de la zona de producción de cuatro productos que sobresalen por su calidad: la manzana reineta, el botillo, la cecina y la pera.
Aldeas del municipio de Oencia.

Lusío que tuvo un buen castillo medieval, del que hoy sólo quedan sus ruinas en medio del monte. Merece una visita la Iglesia, en cuyo interior se encuentra la imagen de Santa María de Lusío.                            

Arnadelo es un pueblo escondido entre los castaños, humeras y robles. La Iglesia es de reciente construcción, el interior acoge numerosas imágenes. Gestoso con buena arquitectura rural y rodeado de montes frondosos y llenos de jabalís, corzos, zorros y lobos.Leiroso, Castropetre, Arnado, Sanvitul y Villarubín, son otras aldeas que el viajero debe visitar para disfrutar del paisaje que se nos ofrece. Todo es espacio natural auténtico, con abedules, hayas, piornos, robles y castaños. Y como no podía ser de otra manera, entre tanta vegetación viven lobos, zorros, nutrias, tejones, corzos, etc.


La ruta empieza en las últimas casas de Arnado, en el barrio del Teso, tras rebasar una fuente pública. Al poco de empezar la ruta se puede disfrutar de una primera perspectiva del valle del río Rebolo, cuyo cauce discurre encajonado entre altas montañas y un espeso bosque. El camino baja hacia el río, cruza un pequeño arroyo y corre durante unos metros paralelo al Rebolo y a un canal de riego. Después empieza a coger altura, lo que seguirá haciendo hasta el final de su recorrido, en el monte Montouto. Los primeros prados que vemos son los de A Poula. Después, los de Os Abeiros, A Petada do Aire y, en las estribaciones del Montouto, los que están en As Veigas.
Cuando se ha recorrido algo más de un kilómetro, el camino se estrecha durante unos pocos metros debido a un desprendimiento del terreno por el que discurre. Ésta es una zona particularmente escarpada y abrupta, con profundos barrancos que configuran un paisaje singular y de gran belleza. A la izquierda se encuentra el Sucanto Penedo, un lugar rocoso de difícil acceso, con una multitud de cuevas y grietas que al parecer dieron cobijo a los vecinos de Arnado que fueron víctimas de la represión durante la Guerra Civil.
En el kilómetro 2,3 el camino se aproxima al cauce del Rebolo. El río tiene que salvar en este tramo desniveles, con lo que el rumor de las cascadas y los rápidos se vuelve constante. Unos metros más y el camino se llega a la ferrería del Val do Rebolo, de la que solamente quedan los restos de muros y del banzado. Fue construida en el siglo XV y trabajaba una media de 250 días al año.
A continuación, el camino comienza a coger altura pasando por los lugares de Ridivireira y A Petada da Osa, donde se veían osos con cierta frecuencia hasta hace algunas décadas. Seguidamente está un interesante bosque caducifolio de montaña, la Devesa do Rebolo. A partir de aquí el paisaje sufre un cambio brutal, debido a los cúmulos de escombros de las canteras y a los incendios registrados. El camino continuaba hasta A Venta do Rebolo, donde empataba con el de Valdeorras. Subía al monte Montouto, pasaba por el Alto da Golada y finalizaba en A Seara, en tierras quiroguesas.
El tramo recomendable es de 3,5 kilómetros. Si deseamos subir hasta el Montouto, tenemos 2,5 kilómetros más y con una fuerte subida, pero el camino se encuentra en mal estado, con tramos desaparecidos.













DATOS DE INTERES.

El Arroyo Rebolo. Nace en la falda del Pico Montouto a 1.300 metros de altitud, tiene 7 kilómetros de recorrido por el municipio de Oencia y desemboca en el río Selmo en Arnado.
El río Selmo. Nace en Lugo como río Visuña, a 1.460 metros de altitud, tiene 42 kilómetros de longitud, 33 kilómetros en el Bierzo, municipios de Oencia, Sobrado y Corullón, desemboca en el río Sil.

En los siglos XI y XII formó esta comarca una tenencia gobernada, en nombre del Rey, desde el Castillo de Aguiar, protegiendo una de las entradas al Bierzo. En 1206, Alfonso IX concedía un fuero a la Tierra de Friera y en 1228 una carta de behetría a los moradores de Tierra de Aguiar, ambos con el objetivo de repoblar unas montañas poco atrayentes por sus recursos agropecuarios.

La comarca del Bierzo se sitúa en la Zona Occidental de la Privincia de León, rodeada por un conjunto de sierras y montañas que la delimitan de forma natural. Oencia se encuentra a unos 800 metros de altitud, en la ladera de la Peña de Seo ( 1.560 m. ). El Río Selmo, afluente del Río Sil, y numerosos arroyos forman un gran y fértil valle dedicado sobre todo a la agricultura, destacando los cultivos  frutales, manzanos, perales y castaños. A principios del siglo XX fue muy conocida por sus Minas de Wólfram ( Wólframita ), mineral que se usaba para la fabricación de cañones. En general Oencia es un municipio que cuenta con un magnifico espacio Natural. Sus bosques de robles, castaños y abedules dan cobijo a una importacia Fauna. Sus habitantes hoy viven del campo y de las canteras. En Oencia hay que visitar su iglesia, l más interesante de la zona, tanto por su buena construcción como por el airoso campanario que destaca en ella. Cuenta con una extensa huerta y sotos de castaños, pero las canteras son como heridas abiertas en sus montes de brezo y roble. Oencia es un pueblo montañés. Grande y desperdigado, se levantó a 800 m. de altitud, aprovechando una llanura elevada que permitió que aquí se instalase más población que en otros lugares de la sierra. El lugar es punto de paso obligado para visitar la Montaña de León y se sitúa como parada de varias rutas de senderismo o todo terreno, como la Ruta de las Ferrerías y la Ruta del Románico que parte del norte de Mosteirós y pasa por Oencia hacia Los Mazos. Del pueblo parten cientos de caminos, pistas y sendas a cualquier parte de la montaña, caminos que siempre es mejor tomar previa consulta de algún vecino bien informado.

Si se toma hacia el norte se llega a uno de los mejores miradores naturales de la montaña.

No hay que dejar de visitar su iglesia, majestuosa, en la parte baja del pueblo. Desde ella se domina todo el valle. Es el lugar ideal para ver volar a las aves de presa. Fresnos, castaños, robles, avellanos, abedules y alisos crecen en la ribera del arroyo, dando cobijo a pequeñas aves como mitos, reyezuelos, chochines o petirrojos. También nos puede sorprender el ruidoso arrendajo, o el vuelo de algún ave rapaz como el gavilán o el ratonero.