jueves, 29 de marzo de 2018

Cueto San Mateo - desde Llombera " León "



Llombera 
Desde Huergas parte la carretera por el valle arriba, en una estirada de cinco kilómetros hasta Llombera. A mitad de camino se ven unos paredones desventrados que denominan Los Corrales, y se les tiene por majadas de ganado, aunque la tradición también sitúa allí un antiguo poblamiento, como asimismo otro poblado donde llaman Vega Honda, en la base del Cueto de San Mateo. El emplazamiento de Llombera es de sugestiva belleza. Todo es ascenso hasta el Lugar, es un valle de pradería encajonado entre altas montañas, donde a mano izquierda los carrascos muestran las retorcidas encinas, y a mano derecha, por la parte del abesedo, la belleza sin par del extenso faedo, que pone una pincelada de nobleza paisajística. El pueblo es hermoso, una calle central que baja desde el altozano de la iglesia, estirándose recta y cóncava hasta la ermita del Cristo de los Remedios. Se sube unos metros por el camino de la ermita hacia el hayedo y se contempla la aldea en su conjunto, como una joya asentada en el camafeo de la caliza; la panorámica es muy bella. Llombera de Gordón, está situada en la Montaña Central de León, al Este de la Comarca de Gordón, de la que forma parte como Concejo junto con otros 16 pueblos y cuya Capital de Ayuntamiento está en La Pola de Gordón separada a 7,3 kms. Se localiza en la divisoria de aguas que corren hacia el río Bernesga y el  río Torío. Sus tierras limitan al N. y NO. con Santa Lucía, con Rabanal y Brugos por el S., con Orzonaga por el E. y con La Pola y Huergas por el O. Su altitud ronda los 1300 m. y su situación geográfica sobre lo alto de una collada hace posible que las aguas de sus fuentes y arroyos viertan en dos cuencas diferentes, la del río Torío y la del Bernesga. Es el pueblo de mayor altitud del Municipio. Tiene forma de cruz griega con las alas en descenso, es uno de los reductos más puros y enraizados de toda la Comarca, vigía de la riqueza del carbón. 
Historia
Llombera se cita como Plombera en el Libro Gótico del Archivo de la Catedral de Oviedo ya en el año 361. No está claro si este topónimo deriva de plumbum " plomo " por la posibilidad de alguna explotación de plomo, quizás por los Romanos, a propósito de cuyo extremo algunos indicios parecen referir los vecinos, pues en una cueva de la jurisdicción se han hallado escorias que no han sabido identificar, y coinciden en creer que en tiempos remotos haya habido explotaciones del referido mineral en la zona. Atestigua la antigüedad de sus orígenes, la Época Céltica, la existencia en sus proximidades de una población, el Castro a una altura no muy distante, donde parece ser, se han encontrado restos, piedras de adorno y de un poblado de pastores que ocuparon un lugar llamado Vegahonda ó Vegafonda, con una iglesia propia. Todavía hoy existe ese prado, al que se llama el prado de la iglesia, donde hace años se encontró una campanita o esquilón que servía para las misas. En el término de Llombera, también y no lejos de estos lugares del Castro, se encuentra el lugar llamado Tamba, con una hermosa fuente, y en torno a estos sitios corre todavía un dicho que recuerda las antiguas leyendas de los tesoros. Entre Tamba, Tambica y Tambicón, hay un tesoro que vale más que la ciudad e León. Leyenda que se refuerza con la referida a otro tesoro, enterrado en lugares no lejanos, la Portilla, el cual ha de salir a punta de reja o a resbalón de oveja. Llombera, como ocurre con otros Concejos de la Comarca, debe su crecimiento a las explotaciones de carbón que comenzaron a finales del Siglo XIX, en gran parte de sus terrenos, que propició que los vecinos se dedicaran a la extracción del carbón, al principio en minas familiares, y después integrando a más trabajadores que intentaban mejorar su modo de vida. Como destacable en el aspecto Monumental, los más relevantes son los de carácter Religioso, el primero es la Iglesia Parroquial dedicada a San Pedro, que la tradición dice que perteneció a una Marquesa, delante de la cual hay una bella Cruz de Piedra. Se restaura en el año 1959, por la Hullera Vasco Leonesa, regida ya entonces, por el párroco Don Marcial Alvarez García. También hay una pequeña Ermita del Santo Cristo de los Remedios al que muchos fieles acuden a visitar en la fiesta el 14 de septiembre. Las construcciones populares son de piedra robustas, que se construyeron al lado de la montaña, cuyos cimientos se encuentran anclados en la propia roca. En aquélla época, el pueblo poseía buenas escuelas, que se habían construido recientemente, una para los niños y otra para las niñas, con una casa para el maestro. Actualmente, ese edificio se usa como Consultorio Médico y como bar del pueblo. Actualmente, durante el invierno este pueblo sólo cuenta con 52 habitantes, aunque prácticamente todos los fines de semana ese número es de unos 70 habitantes, y sobre todo en el verano ese numero aumenta a alrededor de unos 115 habitantes. Su cercanía a poblaciones como La Pola de Gordón y La Robla, hace que se encuentre bien abastecido de sus necesidades más básicas. 
Cueto San Mateo
El Cueto de San Mateo, también llamado " Cueto de Llombera " en los mapas actuales del Instituto Geográfico Nacional, tiene una altitud de 1.609 metros y está enclavado casi en el Concejo de Gordón, siendo su mejor atalaya, dado que ningún obstáculo impide la contemplación de sus tierras desde la cumbre. En su cima se unen los términos de la Pola al oeste, Santa lucía al norte y Llombera al sudeste. Es una gran mole cónica de blanca roca caliza, que destaca por su compacta figura siendo perfectamente distinguible desde más allá de la Ciudad de León. Se alcanza su cumbre fácilmente por cualquiera de sus vértices, aunque con esfuerzo, pero sin duda, la manera más sencilla es desde Llombera, ya que se parte de una considerable altitud, 1240 metros, y por Colla Gustillo y la Lomba de la corredera que nos sitúan de manera escalonada a escasos 150 metros de la cumbre. En la vertiente de Pola se sitúa la famosa, Cueva del Santo, donde la tradición asegura que San Mateo llevó su vida de eremita, es de gran bocana pero poco profunda. Hacia Santa Lucía se precipitan las inclinadas laderas de Falyabajo, Fayarriba y hacia Llombera destaca la feraz y sin par campera de Sames, situada a su mismo pies y recogida además por las peñas calizas de la Formosína y la Chafariza con sus respectivos y coquetos faedos. Cuenta con fuente, abrevadero y un refugio de reciente construcción, siendo lugar privilegiado para la contemplación de los muros verticales del Cueto y al mismo tiempo, hacia este, el balcón maravilloso sobre el majestuoso hundimiento de la Vega Fonda. En la cima existe un monolito de cemento, vértice geodésico de segundo orden y una maltrecha cruz con buzón de cumbres instalada por el Club de montaña " Collalampa " de Santa Lucía. Es una cumbre muy visitada y objeto de deseo por grupos de montaña tanto de León como de la Provincia hermana de Asturias. Sin grandes esfuerzos ni prisa excesiva, se alcanza su cumbre desde Llombera en 1,45 horas y desde Pola y Santa Lucía sobre 2.30 horas.

Fecha - 25/03/2018
Salida desde Trobajo del Camino " León "  - 08:15 hr.
Destino - Llombera " León "
Municipio - Pola de Gordón " León "
Situación Geográfica - Montaña Central
Punto de partida - Llombera " León "
Tipo de camino - Pista forestal, Senda 
Hora de inicio, ruta - 09:55 hr.
Tipo de recorrido - Circular
Dificultad Técnica - Fácil
Altitud mínima - 1240 m.
Altitud máxima - 1619 m.
Desnivel ascendente - 441 m.
Desnivel descendente - 441 m.
Hora de llegada, ruta - 16:20 hr.
Punto de llegada - Llombera " León "
Tiempo en ruta " duración "- 6 hr. 27 mnt.
Kilómetros totales " longitud "- 9,36 km.
Recomendaciones.
 - Calzado apropiado para actividades de Senderismo - montañismo - ropa de abrigo y de recambio, en caso de climatología adversa chubasquero - gorra - comida y agua - crema solar y protector labial - linterna " pilas de recambio " móvil " con la batería cargada " - botiquín " manta térmica " - Ruta - Cueto San Mateo




















































































   Recomendaciones Generales para todas las Rutas.
- Cuando se realiza senderismo en zonas de montaña es preciso tener en cuenta unas recomendaciones básicas que pueden ser muy importantes para la seguridad y bienestar de los visitantes. 
- En invierno la nieve alcanza un gran espesor en los tramos más altos, que imposibilita una correcta percepción de las dificultades del terreno. Sea prudente, es preferible no completar la ruta si no dispone del equipo y la experiencia necesarios. 
- La naturaleza geológica del terreno provoca la aparición de simas que en ocasiones son muy profundas, no se aproxime al borde de las mismas. Además en alta montaña pueden producirse desprendimientos de roca y avalanchas de nieve. Extreme las precauciones.
 - Es aconsejable llevar ropa y calzado apropiados. Los cambios climáticos pueden ser bruscos, incluso en los meses más calurosos pueden alcanzarse temperaturas muy bajas.
 - Es aconsejable llevar agua. En los recorridos existen abundantes manantiales y fuentes, sin embargo se recomienda no beber agua sin las suficientes garantías sanitarias. 
- Por respeto al entorno y a otros posibles visitantes, evite dar voces y llevar aparatos que puedan producir ruidos estridentes. 
- Tenga en cuenta que la recogida de residuos resulta muy costosa en  estas zonas. Procure llevar su basura de regreso y depositarla en contenedores.
 - Si hace la ruta acompañado de un perro, éste no debe estar suelto ya que podría espantar al ganado. 

El Tesoro de Llombera
Los Mozárabes eran aquellos Cristianos Españoles que vivieron entre los árabes, aunque conservando sus costumbres, idioma, leyes y religión. Los Mozárabes que llegaron al Reino de León, van a traer toda una innovación del mundo de la cultura, y va a florecer por nuestras tierras por los Siglos IX y X, que se denominan Siglos del Mozarabismo. Esta innovación no sólo se va a circunscribir a la Cultura, sino que va a impregnar todas las facetas de la vida social, el arte, la economía, incluso la gastronomía. A ellos se debe la construcción de las presas de riego y el nuevo laboreo agrícola. Se comenzó a llamar con nombres de música y hermosura a los aperos de labranza, y el pote de fierro de tres patas comenzó a despedir olores de albahaca y alajú. Las mozas se llamaban Zarcas, ojos azules, y los mozos Zagales , que quería decir apuestos y elegantes, galanes, y más tarde ayudantes de pastor. Una moza Zarca, bellísima mozárabe de ojos glaucos, que tejía lienzos en su taller artesano de Peredilla, dio motivo para una hermosa leyenda, cuyo encanto poético corre entre Peredilla y Llombera. Dícese que cuando un Rey Leonés pernoctó en el Castillo de Gordón, camino de las Asturias, que tuvo que ser Ramiro II en el año 950, uno de los Nobles de su acompañamiento supo de la existencia de la guapa mozárabe en la cercana aldea de Peredilla, y resolvió raptarla de noche, y burlarla. La pernocta real tuvo lugar en La Vid, en la Torre Ramirense. El Castro, cuyo propietario era Isidoro Moya, que me la mostró todo entusiasmado con su joya artística, y exhibía orgulloso una carta de Fray Justo Pérez de Urbel, donde le decía que en su Torre había sido confinado el Conde de Saldaña, Diego Muñoz en el año 945. Volviendo a nuestra leyenda, al cabo de los meses la moza trajo al mundo dos niñas de ojos azules, que aprendieron de su madre el oficio de tejedoras de paños. El guapo Noble de la Corte Real tenía sobre su conciencia el peso de su acción opresora sobre la mozárabe, y quiso remediar en parte sus consecuencias, instalando a madre e hijas un taller de tejidos de lienzos y estameña, con crecidas reservas dinerarias. La economía floreciente de esta familia, cuidaron ellas muy bien de guardar, camino de Llombera, soterrando el tesoro, y que ahí está aún, y ha dado motivo para caldear la imaginación popular, en las estrofas que dicen así. Entre Tamba, Tambica y Tambicón, las tres Colladas que son, hay un tesoro que vale más que la ciudad de León, con toda su guarnición. El que lo ha de encontrar tiene que ser moza gaceta, con punta de reja y pezuña de oveja. Se entiende por moza gaceta la correveidile, que por hábito se entera de todo en la aldea, y lleva y trae chismes y noticias. De ahí que la tradición sostenga que contara Peredilla con un afamado taller de lienzos, donde trabajaban varias mujeres, que llamaban Las Tejedoras. Se ubicaba este taller donde hoy se emplaza un chalet, que años atrás era propiedad del profesor José Luis Rodríguez Arias. La casa tenía rancios sabores de arquitectura popular. Sobre sus ruinas se levantó este nuevo complejo de asueto con la evocación de Las Tejedoras de Peredilla, que siglos atrás enterraron su tesoro camino de Llombera.