jueves, 31 de octubre de 2019

Peña Lampa - Velilla del Río Carrión - Palencia


Velilla del Río Carrión
Velilla del Río Carrión, localidad y municipio, de la Provincia de Palencia. Está situada en la Comarca Montaña Palentina, junto a los límites provinciales de León y Cantabria. Ubicada en el Valle del río Carrión, y en el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, lo que le confiere una gran riqueza en fauna y flora, el municipio del que es ayuntamiento alberga algunas de las mayores elevaciones de la montaña palentina. Esto convierte su clima en frío y nivoso en invierno y suave en verano. Existe constancia de que los cántabros, concretamente los tamáricos fueron los primeros pobladores de la zona, fundadores de Tamarica, aproximadamente en el siglo III a. C., que se corresponde con la actual Velilla. Hasta 1949 su nombre fue Velilla de Guardo.​ Es una localidad que ha vivido el último siglo bajo la decisiva influencia de la minería del carbón, sumida en un proceso de cierre, lo que ha provocado un brusco descenso de la población. La única industria que se mantiene es la central térmica homónima que la empresa Iberdrola tiene ubicada en el municipio, aunque ha previsto su cierre para 2020. Velilla del Río Carrión, Situada en un valle formado por el río Carrión, que atraviesa la localidad de norte a sur, Velilla del Río Carrión es puerta de acceso a la Montaña Palentina primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica, donde se encuentran algunas de sus máximas elevaciones: Espigüete (2.450 m) y Pico Murcia (2.431 m). La extensión del municipio es de 198,94 km² y la altitud del núcleo urbano de 1121 msnm. El río Carrión, que nace dentro del término municipal, concretamente en el espacio conocido como Fuentes Carrionas, es el más importante de la zona. Su principal curiosidad es que a pesar de sus 179 km de longitud todo su recorrido forma parte de la provincia de Palencia, atravesando algunas de sus localidades más importantes como Guardo, Carrión de los Condes y Palencia. De menor importancia son el río Besandino, que vierte sus aguas al Carrión dentro de la localidad y el río Cardaño, también afluente del Carrión. Además existen numerosos arroyos subsidiarios del Carrión dentro del Parque Natural.
Flora
Las especiales condiciones climáticas han propiciado que en este municipio se desarrollen especies endémicas, como una variedad de sempervivum que sólo se da en el Espigüete, y que lleva el nombre de Sempervivum Giuseppii.​ También existe gran variedad de plantas medicinales como la manzanilla, y de setas comestibles muy demandadas como la senderina y la codiciada boletus. El término municipal de Velilla tiene una superficie de monte de utilidad pública de 19.357 ha, el mayor de la provincia, que agrupa a 3.541 especies arbóreas. Como resultado de las diversas condiciones climáticas presentes en esta zona, su vegetación presenta una notable variedad, donde nos encontramos encinares y sabinares de sabina albar, así como hayedos, robledales o abedulares, siendo de especial importancia su pinar autóctono de pino silvestre. Entre 1997 y 2003 se produjeron en el municipio 29 incendios forestales, que supusieron la destrucción de 315 ha, lo que significa el 0,4% de su superficie forestal.
Fauna
La cabaña ganadera local está compuesta principalmente por ganado ovino y vacuno, sobre todo en las pedanías al norte de la localidad, aunque también tuvo cierta importancia el caprino. El término municipal es uno de los más extensos de la provincia, y abarca gran parte del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, así declarado el 5 de julio de 2000.​ Entre las principales especies que habitan este espacio cabe destacar el oso pardo, urogallo, lobo, venado, águila real, buitre leonado, y gato montés, algunas de ellas en peligro de extinción. 16.220 ha de la Reserva Regional de Caza Fuentes Carrionas corresponden a Velilla. Asimismo, el río Carrión es rico en la trucha, cuya pesca se desarrolla a lo largo del mismo, donde destacadas personalidades han asistido a practicarla. Existen dos cotos de salmónidos, el P-1 en Cardaño de Abajo, y el P-5 en Velilla.
Historia
La existencia en Velilla y alrededores de importantes culturas del pasado viene auspiciada por el hallazgo en el año 1890, de una lápida funeraria, que se conserva en la Colección del Marqués de Comillas. Dicha lápida contenía la inscripción: "Cadus Pedaccianus Pentovio Aulcigun amito suo et Amio filio an(norum) XXX.", interpretada como: "Cado Pedacciano erigió este monumento a su amigo Pentovio de la gente de los Avóleigos, y a su hijo Amio de 30 años de edad."
Período Cántabro
De la primera civilización que se tiene constancia es del pueblo cántabro, ya conocido en el siglo III a. C., un pueblo guerrero compuesto por varias tribus menores, entre ellas los Tamáricos, cuya capital, Tamaria o Tamarica según Plinio el Viejo y Kamárica según Ptolomeo, se corresponde con la actual Velilla, en cuyo término se encontraban las míticas Fontes Tamarici "Fuentes Tamáricas ". Fue Plinio quien narró el maleficio que significaba ver las fuentes por primera vez cuando se encontraban secas, hecho que acompañó la muerte del legado romano Larcio Licinio, que falleció una semana después de haberlas conocido cuando se encontraban sin agua, en el año 70.​ El historiador Enrique Flórez identificó, hacia 1750, el manantial conocido como La Reana con las Fuentes Tamáricas descritas por Plinio en su Naturalis Historia, XXXI. ​ Durante los veranos de 1960 y 1961 se realizaron trabajos de excavación promovidos por el Servicio Nacional de Excavaciones Arqueológicas del Ministerio de Educación Nacional, dirigidos por los arqueólogos Antonio García y Bellido y Augusto Fernández de Avilés, director del Museo Arqueológico Nacional, cuyas conclusiones mostraron total coincidencia con la identificación hecha doscientos años antes por Flórez.​
Conquista Romana
A principios del s. I, los cántabros se replegaron hacia el norte por el incontenible avance en la Península del Imperio Romano a pesar de su tenaz resistencia, que dio lugar a las guerras cántabras. Tamaria fue utilizada como paso y guarnición de la expansión romana para su invasión de la civilización cántabra, y la zona fue dotada de una calzada, ya desaparecida, recordada en la localidad como “Camino Real”.​ Esta calzada cruzaba el Carrión al nordeste de Vidrieros para remontar el curso del río hasta su origen, en Fuentes Carrionas, donde atravesaba la Cordillera Cantábrica, penetrando por Caloca y Vendejo para descender hasta el fondo del Valle de Liébana. En el año 19 a. C. los cántabros son definitivamente sometidos, pasando a pertenecer a la Provincia Romana de Tarraconensis. De la época romana, los vestigios arqueológicos que quedan son, aparte de La Reana y la inscripción funeraria, un ara romana y los restos de dos acueductos para la minería del oro, conocidos en la época moderna como "Camino de Los Moros" y "Camino Griego", esculpidos en la roca de las montañas cercanas. La existencia de la guarnición romana viene avalada por los escritos de Plinio y sus citas de visitantes célebres. El nombre asociado a este asentamiento es, según Fidel Fita, Aulcigun o Avolgicorum.
Repoblación
Tras la romanización de Cantabria, no quedan vestigios de ningún tipo de actividad en la zona, seguramente quedó deshabitada, durante las invasiones visigodas y árabes.
No es hasta la segunda mitad del s. IX, cuando comienza el movimiento de colonización de las montañas del norte de la Península. El norte se repobló con foramontanos, gente venida de las montañas, siendo la cercana localidad de Brañosera, el primer municipio de España, en el año 824. Para ello, se utilizan antiguos asentamientos romanos, ubicándose en primer lugar una iglesia en torno a la cual surge el pueblo. Durante los trabajos de construcción de la central térmica apareció una necrópolis de esta época, que fue completamente destruida por las obras. En 1033, es restaurada la Diócesis de Palencia, a la que se conceden los Señoríos de Buardo, Camporredondo y Alba. Velilla figura como Velliolla en el Becerro de las Behetrías de Castilla, un censo publicado en 1352, que es el primer escrito que hace alusión a la localidad como tal, donde se edifica la ermita de San Juan en el s. XIII.​
Señorío
Velilla fue señorío de la Casa del Infantado, cuyo Duque, Señor de Guardo, era dueño de las tierras de "La Serna", que dominaban la Reana y la ermita de San Juan. En octubre de 1726 se redactó el contrato por el que el pueblo pagaba tributo a María Francisca de Silva Mendoza y Sandoval, undécima duquesa del Infantado.​ En esos tiempos habitan en Velilla algunas casas nobiliarias " Valdeones, Noriegas " y se encuentra bajo el Señorío de Guardo, siendo su denominación Velilla de Guardo. La Serna fue un lugar decisivo en la historia de Velilla, este inmenso prado era el escenario de todas las faenas agrícolas y el punto de cita donde se desarrollaban todas las costumbres y tradiciones del pueblo. La agricultura y la ganadería eran la base de la economía velillense, pero pasaron a un segundo plano con la llegada de la minería.
Desaparición de los Señoríos
La abolición de los señoríos en España fue aprobada en 1811, por las Cortes de Cádiz, por la necesidad de una administración y gestión mejores, y Velilla se convirtió en ayuntamiento, sumándose al mismo varios pueblos vecinos que fueron variando con el paso del tiempo. Según un documento del archivo del ayuntamiento, en 1814 los datos del pueblo eran los siguientes:
Velilla de Guardo, Ayuntamiento. Provincia de Palencia. Diócesis de León. Partido de Saldaña. Está situado a orillas del Carrión, en terreno llano, al pie de unas montañas o calizas que impiden de pronto el sol. Tiene buena plaza con un excelente edificio. Hay un puente romano para pasar a Riaño, Asturias, etc. Aquí toma mucho incremento el frío y el río, pues tiene muchas fuentes de bastante caudal; hay una que pone en movimiento a un molino, a pesar de tener muy poco salto, y hay otra muy singular, llamada Reana, cerca de la Ermita de San Juan, titulada San Juan de Fuentes Divinas, la cual se seca una, dos y tres veces al día, y otras veces mana semanas; es una alternativa muy singular, su agua es muy delicada, fue Terma Romana, está a doscientos pasos del pueblo, sobre una gran pradera. Produce trigo y sin fin de cereales, tiene una gran huerta para hortalizas y lino; montes de haya y roble, y hasta industria: fabricación de carbón de canutillo y fragua, hacen aperos de labranza y hay pescadores. Tiene 486 habitantes.​
En 1855, el pueblo fue víctima de la epidemia del cólera, que afectó a más de 25.000 personas en toda la provincia.


Fecha - 26/10/2019
Salida desde Trobajo del Camino " León "  - 08:00 hr.
Destino - Velilla del Río Carrión " Palencia "
Comarca - Montaña Palentina
Tipo de camino - Camino forestal, Senda y cresteo
Hora de inicio, ruta - 09:55 hr.
Tipo de recorrido - Circular
Dificultad técnica - Fácil
Altitud mínima - 1148 m.
Altitud máxima - 1806 m.
Desnivel ascendente - 702 m.
Desnivel descendente - 702 m.
Hora de llegada, ruta - 18:20 hr.
Tiempo en ruta - 8 hr. 9 mnt.
Kilómetros totales " longitud "- 10,26 km.

Recomendaciones.
  Calzado apropiado para actividades de Senderismo - montañismo - ropa de abrigo y de recambio, en caso de climatología adversa chubasquero - gorra - comida y agua - crema solar y protector labial - linterna " pilas de recambio " móvil " con la batería cargada  botiquín " manta térmica " 








































































































 























Recomendaciones Generales para todas las Rutas.
- Cuando se realiza senderismo en zonas de montaña es preciso tener en cuenta unas recomendaciones básicas que pueden ser muy importantes para la seguridad y bienestar de los visitantes. 
- En invierno la nieve alcanza un gran espesor en los tramos más altos, que imposibilita una correcta percepción de las dificultades del terreno. Sea prudente, es preferible no completar la ruta si no dispone del equipo y la experiencia necesarios. 
- La naturaleza geológica del terreno provoca la aparición de simas que en ocasiones son muy profundas, no se aproxime al borde de las mismas. Además en alta montaña pueden producirse desprendimientos de roca y avalanchas de nieve. Extreme las precauciones.
 - Es aconsejable llevar ropa y calzado apropiados. Los cambios climáticos pueden ser bruscos, incluso en los meses más calurosos pueden alcanzarse temperaturas muy bajas.
 - Es aconsejable llevar agua. En los recorridos existen abundantes manantiales y fuentes, sin embargo se recomienda no beber agua sin las suficientes garantías sanitarias. 
- Por respeto al entorno y a otros posibles visitantes, evite dar voces y llevar aparatos que puedan producir ruidos estridentes. 
- Tenga en cuenta que la recogida de residuos resulta muy costosa en  estas zonas. Procure llevar su basura de regreso y depositarla en contenedores.
 - Si hace la ruta acompañado de un perro, éste no debe estar suelto ya que podría espantar al ganado.


Guerras Carlistas

En el marco de las guerras carlistas, el 4 de agosto de 1869, un contingente de unos cien Carlistas, comandado por Pedro Balanzategui " militar y ex-alcalde de León ", llegó procedente de la Provincia de León, perseguido por la Guardia Civil. En Velilla sus perseguidores les dieron alcance y tirotearon, pero Balanzategui y otros consiguieron escapar y dirigirse a Valcobero, donde fueron definitivamente apresados y fusilados junto al cementerio el 6 de agosto.​
Guerra Civil
El 18 de julio de 1936 se produjo el golpe de estado contra el gobierno de la II República, y toda la zona minera del norte de Palencia quedó en manos de las tropas sublevadas tras el levantamiento. A pesar de que la zona estaba ya tomada prácticamente desde la Revolución del 34, se estableció un pequeño frente, localizado en los montes cercanos y en las proximidades de Cantabria. Las organizaciones mineras volvieron a encabezar la lucha para defender a la República, y sus escaramuzas duraron hasta agosto de 1937, en que fueron definitivamente derrotados. La Guerra Civil Española no tuvo demasiada repercusión en el municipio, pero la represión franquista se dejó sentir. Tras la guerra, la zona sufrió -como todo el país- una pobreza extrema, y una gran represión contra la minería. En 1949 la localidad pasó a denominarse Velilla del Río Carrión, en alusión al río que atraviesa el pueblo. Los veranos de 1960 y 1961, se llevaron a cabo los trabajos de excavación en las Fuentes Tamáricas promovidos por el Servicio Nacional de Excavaciones Arqueológicas del Ministerio de Educación Nacional, que culminaron con la declaración de Monumento Histórico para la fuente.
Minería
A finales del s. XIX, el carbón que albergaban las montañas del municipio comenzó a ser importante para las nuevas industrias, sobre todo para la emergente industria metalúrgica de Bilbao. Comenzaron a llegar del País Vasco los primeros ingenieros y técnicos de minas, buscando la apreciada antracita. Las primeras prospecciones en los montes supusieron una importante alteración de la vida local. La minería del carbón cambiaría totalmente la industria, la demografía y la historia locales. En 1910, se estableció en el pueblo una Misión de la Congregación, una orden religiosa destinada a la evangelización de los pobres y la formación del clero.​ La noche del 14 de diciembre de 1912, se produjo el hundimiento del puente romano sobre el Río Carrión, del que solo quedó en pie un arco, debido a una gran riada. Al producirse este hecho durante la noche, no se produjeron desgracias personales.​ Estas riadas eran muy comunes hasta la construcción de los embalses que regulan las aguas del río. Ya en 1920, comienzan las primeras huelgas de la minería en Velilla, Guardo, Las Heras, Villanueva y Cerezal, para protestar por las pésimas condiciones de trabajo y el paupérrimo salario. En 1929, el ayuntamiento consiguió en propiedad el prado de La Serna, hasta entonces en poder de la Casa del Infantado, pagando 25 pesetas al fisco. El 4 de agosto de 1930, causó gran revuelo la llegada del Rey Alfonso XIII, que se desplazó a Camporredondo, para inaugurar el Embalse de Camporredondo, oficialmente denominado pantano Príncipe Alfonso. El monarca llegó desde Cervera de Pisuerga, pues veraneaba en Santander, y desde Velilla llegaron Abilio Calderón, entonces Ministro de Fomento y Carlos Martínez de Azcoitia, alcalde de Palencia. Un año más tarde, el monarca tuvo que partir al exilio.
Revolución minera
La revolución obrera, que comenzó en Asturias en octubre de 1934, siguió por la cuenca minera de León y llegó hasta el norte de Palencia, iniciándose en Barruelo. El 4 de octubre de 1934, los mineros de Velilla se unieron en Guardo a los de esta localidad, tomando las armas en las últimas horas del día 5 de octubre, y se hicieron con el control de los pueblos. Al ser reducido el contingente destacado en el puesto de la Guardia Civil, los mineros tomaron el mando sin dificultades. El gobierno envió el día 7 a la zona 60 guardias más y media compañía de un batallón del ejército con sede en Palencia. La fuerte resistencia opuesta por los mineros fue respondida con el envío desde la Base aérea de Agoncillo, en Logroño de varios bombarderos, que hicieron capitular a los rebeldes el mismo día 7 de octubre. Muchos huyeron al monte, y la mayoría se entregaron, sufriendo graves represalias.