Mostrando entradas con la etiqueta CASAS DE DON PEDRO - BADAJOZ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CASAS DE DON PEDRO - BADAJOZ. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de febrero de 2014

CASAS DE DON PEDRO - BADAJOZ.


En recuerdo de mis Padres.

La Villa de Casas de Don Pedro es uno de los pueblos de la comarca de la Siberia, que está situada en el noreste de la provincia de Badajoz, en los límites con las provincias de Ciudad Real, Toledo y Cáceres. Gran parte de ella se encuentra dentro de los Montes de Toledo, destacando por sus excepcionales condiciones naturales.
Este nombre para esta comarca extremeña parece que fue puesto por el duodécimo Duque de Osuna, quien a mediados del siglo XIX estuvo diez años como embajador en las Rusias, y decía que estas tierras se parecían mucho a aquellas estepas. El nombre " prendió " y hasta el viejo autobús que unía estas localidades era conocido como el transiberiano. Otros comentan que recibió el nombre de Siberia por su alejamiento de la Capital Provincial y de los Centros Administrativos. Hoy día, la Siberia es una de las más importantes reservas de Extremadura en lo que concierne a paisajes agrestes, boscosos y húmedos, acogiendo además, las mayores superficies de lagos interiores de la región. El suelo es poco profundo y de baja calidad con numerosas afloraciones rocosas en el que abundan cuarcitas y pizarras, esto hace que la agricultura tenga escasas posibilidades y sí mucho el pastoreo y los recursos forestales, predominando la superficie de dehesas, pastos e incluso dehesas con árboles, labor y monte bajo. Tierra de secano, la agricultura es relativamente pobre y de bajos rendimientos. Los cereales, la vid y sobre todo, el aceite de oliva son sus principales recursos. En algunas zonas también las colmenas y la miel constituye una importante fuente de ingresos. Su clima no es especialmente extremado, aunque sus inviernos son fríos y cortos con temperaturas medias de 6 a 8 grados centígrados y los veranos largos, secos y muy calurosos con temperaturas medias superiores a 26 grados.

Historia.

El origen histórico de Casas de Don Pedro es muy oscuro, por no existir documentación que pueda acreditarlo, ni en los archivos Municipales, ni en el Parroquial. Sin embargo se puede asegurar, por algunos escudos de piedra, que representan la Cruz de Alcántara, colocados en las fachadas de algunas viviendas, que por los siglos XII ó XIII ya existiera esta Villa donada a la Orden de Alcántara, para la repoblación y colonización de Extremadura, una vez terminada la Reconquista. Existen además, otros escudos de piedra, que representan una encina con los jabalíes rampantes, representativos más bien de la ciudad de Trujillo, posiblemente de algunos Nobles de estas tierras  afincadas en la localidad. Aunque podemos comenzar comentando que hace algunos años se encontraron en los alrededores del pueblo restos de varios asentamientos Romanos, como monedastrozos de vasijastrozos de mosaicos, etc, lo que demuestra que donde vivimos ha estado habitado desde la época Romana hasta la actualidad. Algunos de estos restos se encuentran en el Museo Provincial situado en el Palacio de las Veletas. El nombre de Casas de Don Pedro es muy anterior a Don Pedro I de Castilla, " El Cruel ". Daremos un gran salto en la Historia para detenernos en el año 1.314, donde Casas de Don Pedro figura como lugar perteneciente al Señorío de Puebla de Alcocer. Por estos años está al frente de estos territorios Don Diego García de Toledo, mayordomo  del infante Don Pedro, al que probablemente se debe el nombre de la población, unos cincuenta años antes de Don Pedro I " El Cruel ".  En el año 1.344 pasa el Señorío a Don Bernart de Cabrera hasta que en el año 1.445, Don Juan II concede a Don Gutierre de SotomayorGran Maestre de Alcántara, dicho Señorío, que posteriormente lo transformó en Mayorazgo para sus hijos, los Condes de Belalcázar, que sucesivamente fueron los Señores de Casas de Don Pedro. Haremos mención de dos de ellos. cuyos escudos se encuentran en la iglesia parroquial, Don Alfonso II de Sotomayor, casado con Doña Isabel de Castro, de la familia Real Portuguesa en el año 1.497. Sus escudos están en la fachada. Ambos terminaron sus días en la vida religiosa. Don Francisco I de Sotomayor, se casó con la heredera del Ducado de BéjarDoña Teresa de Zúñiga en el año 1.518, que sería después del III Duque de Béjar. En esta época se debió reformar la capilla mayor y colocar el Retablo, sin duda donación de sus piadosos padres, Don Alfonso y Doña Isabel. Se especula que fue por orden de Don Pedro I " El Cruel ", ya que dicho Retablo iba destinado al Monasterio de Guadalupe, pero como Don Pedro I tenía predilección por este pueblo, ya que aunque fue un Monarca muy mujeriego, " sus matrimonios así como sus numerosas conquistas lo demuestran " sin duda su predilecta fue Doña María de Padilla y ésta pasaba grandes temporadas en este pueblo, de ahí la colocación del Retablo en su iglesia. Los SotomayorCondes de Belalcázar, ejercen su Señorío sobre Casas de Don Pedro durante más de doscientos años, razón suficiente para unir simbólicamente esta casa a la Villa de Casas de Don Pedro. Por último, Don Juan Manuel Diego López de ZúñigaDuque de Béjar, que concedió la licencia para que los vecinos de Casas de Don Pedro solicitaran del Rey Felipe V el privilegio de hacerse Villa, en el año 1.731 y que consiguieron dos años después, mediante Real Cédula firmada en Sevilla el 23 de febrero de 1.733, cuando la población contaba con unos 100 vecinos, aproximadamente 500 habitantes. Desde ese momento Casas de Don Pedro adquiere el rango de Villa, con justicia propia, con horca y picota, e independiente de todo Señorío. Los habitantes de Casas de Don Pedro recibieron las llaves de la independencia y así continúan en la actualidad. 




Escudo.

El Escudo y la Bandera son los símbolos de cualquier entidad, pueblo o nación. Merecen el mayor respeto, y son los que nos identifican frente a otros en los actos oficiales. Por ello no está demás conocer cuáles son y qué significan. La Bandera y el Escudo de nuestra localidad es, relativamente moderno, pero no por ello lleno de significado e historia. La descripción de las mismas están realizadas sobre estudios de D. Antonio Cabrera Delgado.
Escudo. Lo que más ha caracterizado a esta población a lo largo del tiempo ha sido su vasallaje a los Señores de Belalcázar y de Béjar. De la unión de ambos pasó al dominio del Duque de Béjar. En su razón.
Escudo. Medio partido y cortado.
En Jefe. A la diestra, las armas de Zúñiga, en sus símbolos tradicionales y del momento, a la siniestra, las de Sotomayor en idénticas circunstancias. Su conjunto forma el Escudo del III Duque de Béjar
Escudo Descripción de las Armas. Zúñiga. En plata, una banda de sable y puesta en orla, brochante, una cadena de oro, de ocho eslabones. 
Sotomayor. En plata, tres fajas jaqueladas, de gules en cuanto órdenes y oro, cargadas cada una con un ceñidor de sable.
En punta. En campo de gules, dos llaves de oro, unidas por un cordón del mismo metal y anagramado con las cifras del año 1.733, fecha de su Independencia.
Metales. Oro para las llaves y la fecha. Lo más noble sobre el caso. Sobre campo de Gules, Casas de Don Pedro se ha distinguido siempre por ser hospitalario y caritativo, aparte de la alegría y el triunfo de " hacerse Villa ". El Símbolo de las Llaves. Quien tiene las llaves goza de Independencia, puede abrir y cerrar. También las llaves recuerdan el nombre de Pedro. San Pedro es el titular de la Parroquia y Patrón del pueblo.
La Bandera de la Villa de Casas de Don Pedro la componen los colores de Blanco, Rojo y Verde colocados en tres franjas horizontales de igual ancho. Sobre ella se colocará, en su medio, el Escudo de la Villa.
Los colores responden. El Blanco a los campos dominantes en el Jefe del Escudo y como símbolo de las aguas de los lagos que bañan el Término Municipal. El Rojo, por la parte del Escudo en punta y el Verde como símbolo de nuestra pertenencia a la Autonomía de Extremadura.










Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol.

Construida a partir de finales del siglo XIV y posteriormente reformada. Su estilo es Gótico Civil y la fachada de la última época del Gótico hacia el año 1.499. Está realizada a base de mampostería de pizarra en los muros y de ladrillo en la puerta, ventanas y mainel. Los  muros se encuentran reforzados con contrafuertes cilíndricos en la cabecera y con estribos prismáticos en la  nave. Al fondo de la nave se encuentra un coro elevado sobre un arco escarzano. En el muro Sur existe una portada de arquivoltas apuntadas de piedra decoradas con festones de hojarasca, motivos de vegetales estilizados, rosetas, cupidos y pequeños animales propios del Gótico final. Toda ella está envuelta por un alfiz cuadrangular y coronada por el escudo del Duque de Béjar, Señor de la localidad durante muchos años. El edificio consta de una sola nave con cinco arcos fajones que generan una cubierta de madera y rematada en Capilla Mayor con una grandísima cúpula cerrada, sujeta con cuatro arcos torales con sus pechinas. Posiblemente esta cúpula se construyó al colocarse en el testero el maravilloso retablo que cubría los 153 m2 de superficie, ya en el siglo XVI. A los pies de la iglesia, se eleva una torre de estilo mudéjar realizada de mampostería. Responde al modelo de torre-fachada muy frecuente en la Baja Extremadura. Tiene un ingreso a través de una puerta de ladrillo con arco de medio punto enmarcada por un alfiz cuadrangular, con las albanegas retranqueadas. Sobre ella existe una ventana geminada de arcos apuntados y enmarcada también en un alfiz rectangular, también de ladrillo aplantillado. La ventana y el mainel están realizados  de ladrillo. Todo ello está rematado por el cuerpo de campanas, diferenciado del resto por una moldura saliente compuesta por dos hiladas de ladrillo, que contiene un par de ventanas apuntadas en cada frente. Es imposible dejar de hablar del maravilloso retablo que la iglesia poseía hasta el momento de su destrucción durante la Guerra Civil, gran pérdida ésta para todos los vecinos. Es imposible describir su hermosura en unas líneas, por ello comentarán brevemente su historia, autores y escritores. Nuestro retablo databa de la segunda mitad del siglo XVI, " entre 1.550 y 1.600 aproximadamente " posterior al de Herrera del Duque. De esta fecha es el primer libro de Bautismos de la Parroquia, " 1.552 " cuyas partidas están firmadas por Don Rodrigo Ruiz, Teniente Cura. También se contaba con la existencia de un párroco porque en esa época la población gozaba de cierta importancia. Era una obra de Catedral, de talla dorada y policromada, perteneciente al Plateresco, " Expresión del arte Renacentista en España ". Se caracterizaba por la abundancia y finura en la ornamentación, que hace pensar en las labores de los orfebres y plateros, motivo por el que recibe este nombre. Este estilo se encuentra temporalmente en el llamado Siglo de Oro Español, Siglo XVI. Merece especial mención el lujo y la armonía de colores utilizados, toda la gama de pasteles y verdes, carmines, azules y dorados, tratados con excepcional maestría en las tallas y pinturas.  Se adjudica la obra a artistas influidos por los modelos Italianos, inspirados y preparados en tales escuelas. Así, las pinturas se atribuyen a Pedro de Rubiales, famoso pintor Español, nacido en Extremadura sobre el año 1.511, formado en Italia y considerado en Roma como uno de los pintores más relevantes de la época manierista. También trabajó en Valencia " 1.540 " de donde se cree son los colaboradores que le ayudarán para realizar la obra de nuestro retablo. Por otro lado, la arquitectura del retablo y las tallas pertenecen a Gaspar Becerra " 1.520 - 1.605 " considerado el introductor del manierismo en España, ya que conoció y se formó con la obra de Miguel Ángel, " 1.475 - 1.564 ". Todo esto pone de manifiesto, una vez más, la importancia de la obra, ya que su realización se llevó a cabo por verdaderos maestros. Las dimensiones eran importantes ya que el remate se llevaba a cabo por encima de la clave, punto más alto del arco de medio punto, justo debajo de la cúpula. Las pinturas de las pechinas, " triángulos semiesféricos " remataban todo el conjunto. Hubo una época en la que la Villa de Casas de Don Pedro tuvo para sí y para el culto de sus vecinos cuatro ermitas, unas más cerca de la población y otras un tanto alejadas. Hoy en día, la mayoría de los habitantes de la Villa tal vez sólo conozcan la Ermita de la " Virgen de los Remedios " que es la que se está en perfecto estado de conservación y está dentro del casco urbano.
Las otras tres, denominadas de " El Calvario ", " San Sebastián " y " Virgen de las Vegas " están completamente derruidas e incluso desaparecidas, una de ellas, bajo las aguas del río Guadiana. Estas ermitas ya eran conocidas a mediados del siglo XVIII. Todas estas edificaciones tuvieron una esplendorosa época, en la cual los vecinos rendían culto a las imágenes que allí se albergaban, realizando procesiones y romerías en distintas épocas del año.

Ermita de la Virgen de los Remedios.

Se sitúa dentro del casco urbano, concretamente en la calle La Virgen, popularmente conocida como " La Callejita ". Este edificio alberga la imagen de la Virgen, que da nombre a la ermita. Venerada y muy querida por los casareños y a la sazón patrona de los mismos. En honor de ella, todos los años, del 15 al 18 de agosto, se celebran unas entrañables fiestas. El edificio que alberga la Ermita data del siglo XVI y es de estilo mudéjar. Tuvo en un principio otra entrada por la parte trasera, que se puede contemplar aún.  

Ermita de  "El Calvario ".

Se encontraba a la entrada del pueblo, más concretamente en el Camino de Guadalupe, utilizado actualmente por los peregrinos que van a la Puebla de Guadalupe andando. Según los datos que se poseen el recorrido que había desde la iglesia, unos 500 m. aproximadamente, estaba marcado con catorce cruces de gran tamaño, de ladrillo macizo, que representaban las estaciones del Viacrucis. Aún se pueden apreciar los restos de algunas de estas cruces al lado de la carretera. A esta ermita iban los vecinos en procesión el llamado " Domingo de Lázaro ".

Ermita de San Sebastián.

Sus restos se hallan dentro de la población y ésta totalmente en ruinas, apreciándose únicamente restos de los muros y parte de la bóveda. El material del muro era de mampostería de pizarra y ladrillo, parece ser una nave con cabecera rectangular. El edificio, una vez reformado, se destinó a albergar el primer generador que proporcionaba luz eléctrica a la Villa, por lo que fue conocido popularmente como la " Fábrica de la Luz ". En el año 1.791, esta ermita alberga la imagen de San Sebastián y a venerarla iban en procesión los casaremos del día 20 de Enero. Al llegar esa fecha, según cuentan los más ancianos, se decían unos a otros " Vamos a ver al Santo ", y es por ello que todo el barrio de viviendas que se construyeron alrededor de la ermita sea conocido en la actualidad como el barrio de " El Santo ". 

Ermita de la Virgen de las Vegas.

La ubicación de esta última ermita se encontraba bastante alejada de la localidad, " a unos 18 Km. "a orillas del río Guadiana en el lugar conocido como " Puerto Peña ". En esta ermita moraba un ermitaño, encargado de custodiar el edificio y la imagen que en él se albergaba. Según el Interrogatorio Real de 1.791, a este lugar se iba el tercer día de Pascua de Resurrección. Antes de la construcción del Pantano de García de Sola, ya se encontraba esta ermita en estado ruinoso. Nada se sabe de lo que ocurrió  con la imagen de la Virgen ni de su paradero actual. Cuando se construyó el pantano, las aguas cubrieron los restos de la ermita.







Fiestas y Tradiciones.

Existen en la Villa de Casas de Don Pedro diversos festejos a lo largo del año. Cómo son las Fiestas Patronales  de Agosto en honor a la Virgen de los Remedios y la Romería de San Isidro, aunque también son conocidas las fiestas del Corpus-Christi, San Juan, San Pedro, Las Candelas y Carnavales.

Fiestas Patronales de la Virgen de los Remedios.

El día 6 de agosto, por la tarde, comienza la Novena. Ese día vamos a la ermita, para llevar a la Virgen en procesión desde su ermita a la iglesia y colocarla en un lugar destacado. Cada día, en la novena, veremos a la Señora y le agradecemos tantos favores recibidos. En la novena cantamos y rezamos fervorosamente y meditamos en distintos motivos y misterios cristianos. Después de la novena, los fieles que lo deseen participan en la Santa Misa. Al final, cantamos emocionados el himno a nuestra Patrona, Virgen bendita de los Remedios, María, oye a tu pueblo, que tu favor solícita "
La novena termina el día 14 de agosto, con la imposición de las medallas a los nuevos miembros de la hermandad y, como no, con la gran ofrenda floral. El día 15, de madrugada, a eso de las seis y media, da comienzo el Rosario de la Aurora. Para entonces, un grupo de hombres ha recorrido el pueblo cantando las llamadas " Coplas del Rosario ". Es una tradición antiquísima que se ha ido trasladando de padres a hijos y que cuenta en su repertorio con más de 60 canciones o copias. Entre las muchas que podríamos destacar, yo señalaría ésta:

" A la Aurora venimos buscando,
que dicen que anda por este lugar
despertando a los que están dormidos,
para que el Rosario vengan a rezar ".

El Rosario consta de cinco Misterios. Tres de ellos son rezados en la iglesia y otros dos son cantados por las calles del pueblo. A las 11:30 Hr. de la mañana da comienzo la Santa Misa, cantada por la Coral " Fray Francisco de las Casas ", de nuestro pueblo y después comienza la procesión. La Virgen está radiante, con uno de sus mejores mantos y con la " Corona Buena ", como popularmente se dice. Cuando la Virgen sale de la iglesia es aclamada con " vivas " y aplausos. La banda interpreta el himno de España y los casareños se emocionan. Delante de la imagen caminan cuatro hombres. Son el abanderado, los dos alabarderos y el capitán. Estos personajes hacen, a lo largo de la procesión, varias paradas para realizar un ritual y rendir honores a Nuestra Señora.
Cuando la procesión vuelve a la iglesia, los fieles se dirigen hacia la puerta trasera del templo. Se va a celebrar la subasta de las andas de la Virgen. En primer lugar, se subastan los dos brazos delanteros son por los que más se pagan y después los de atrás. En esta puja algunos casareños han ofrecido verdaderas sumas de dinero para entrar a su Patrona en la iglesia. Casi siempre son personas agradecidas por favores recibidos. Concluida la subasta, la Virgen es introducida en el templo entre nuevas vivas y aplausos y pasando por encima de los alabarderos, del abanderado y del capitán, que habían quedado tendidos en el suelo en señal de afecto. Aquí termina la procesión del Día Grande de la Virgen de Casas de Don Pedro, una Virgen que es venerada y querida por todos los casareños, como lo demuestran los 400 hermanos pertenecientes a su Hermandad y los cientos de emigrantes que regresan al pueblo en esa fecha. Después de la procesión, la calle Posadas revienta de alegría, ya que todo el mundo se reúne allí a tomar las típicas " cañas ". Más tarde se van a casa a comer el plato típico que es el " pisto " hecho el día anterior para poder ir a Misa. Durante los días siguientes, las tardes están ocupadas con las capeas y corridas de rejones en la plaza de toros, y por las noches, la verbena.

San Isidro Labrador.

En los primeros días de Abril comienzan los comentarios en el pueblo sobre las carrozas de San Isidro. Es un secreto muy bien guardado y sólo será desvelado el día 15 de mayo a las 10 hr. de la mañana en la Plaza del Sagrado Corazón de Jesús, lugar que año tras año se llena de carrozas, caballos engalanados y carretas llenas de romeros. Esta fiesta se celebra en honor a San Isidro Labrador, al ser nuestro pueblo un pueblo mayoritariamente agrícola. El día 14 por la noche ya hay verbena en la Plaza de España y es típico que esa noche, la gente que ha rematado las carrozas, que están a buen recaudo, se reúnen en la Plaza. Como ya hemos dicho, el día 15 por la mañana van llegando a la plaza todas las carrozas para que un jurado vote por las tres que , a su gusto, son las mejores, además de ser vistas por todo el público. Más tarde, las carrozas se dirigen hacia la Ribera de nuestro Río Guadiana. La comitiva la encabeza la carroza del Santo, después las distintas carrozas y a continuación los carros y los caballos cerrando el vistoso desfile de color. A la llegada al río se celebra la Misa en honor al Santo en la nueva Ermita de la Virgen de las Vegas y después, durante todo el día, hay verbena para todo el pueblo. Los casareños  se unen en familia o en grupos de amigos para disfrutar de las grandes parrilladas o paellas, tan típicas en esta romería, sin dejar de dar una vuelta por los chiringuitos que existen por toda la zona así como echarse unos bailes amenizados por la charanga que está tocando casi todo el día, ya que la romería se celebra en la playa de los Calicantos zona de ocio y baño en la estación estival. Pasada la tarde, y ya anochecido, tras el espectáculo de fuegos artificiales las gentes van marchando de nuevo al pueblo ya que por la noche, de nuevo, hay verbena. Esta fiesta es la más querida por todos los casareños ya que ese día nadie falta a la cita y es un día para la convivencia entre vecinos.

Corpus Christi.

Fiesta que se realiza en el mes de junio, famosa en nuestra localidad por la decoración de las calles, la realización de majestuosos altares y grandes alfombras de sal coloreada. Todo esto para recibir al Señor que sale del templo para pasear por nuestras calles y bendecirnos. Las fachadas se adornan con ramajes, macetas etc. sembrando todo el recorrido de verde, juncias, poleo y otras hierbas aromáticas. Los altares se llenan de productos elaborados por el pueblo, que más tarde se llevarán a la Casa Parroquial donde tendrá lugar la puja. Se conserva también la tradición de los diablucos. Antiguamente, en la puerta de la iglesia los cofrades de esta Hermandad colocaban gran cantidad de vejig as cerdo, ya secas e infladas, como  si fueran globos atados a un bastón o vara de leña. Con estas vejigas se armaban algunos mozos de la Cofradía vestidos de diablucos, es decir, cubiertas las caras con caretas feas y horribles, cubriendo sus cuerpos con monos o buzos pintarrajeados con dibujos aparentando monstruos horrendos y figuras infernales. Estos mozos, vestidos de esta guisa, salían saltando y gritando como verdaderos demonios por las calles de la Villa, para acorralar a sus ofrendas para el santísimo, diciéndoles más o menos lo que sigue, " Ande quiere ir " "  A la gloria o al infierno ".
Si el atrapado contesta " A la gloria ", tenía que entregar a los diablucos su ofrenda, dinero o algún regalo para la subasta que se realiza después. Pero si el interfecto, se callaba porque no quería dar ninguna aportación, entonces dos de los diablucos cogían al roñoso por los brazos y la piernas y procedían a darle un " un maculillo " consistente en golpear contra una esquina o la pared varias veces, hasta que otorgaba soltar la ofrenda correspondiente, con las posaderas del individuo , mientras, el resto de los diablucos le golpeaban con las vejigas hinchadas de los cerdos. Cuando estas se rompían, volvían los diablucos a la puerta de la iglesia para reponerlas con las que guardaban de repuestos atadas a un palo. Durante la procesión del Santísimo van a la cabeza de la misma abriendo el camino y despejando las calles de todo aquello que pudiera estorbar el paso triunfal del Cuerpo de Cristo o interrumpir el recorrido.

San Juan.

Típica fiesta que se celebra la noche del 23 de junio. En nuestro pueblo representa el inicio de la siega. Esa noche, en verbena, es típico que las mujeres salgan del brazo de sus maridos o novios luciendo el mejor mantón que poseen.

Las Candelas.

Se celebra el día 2 de febrero, para honrar a la Virgen con el dulce típico de nuestro pueblo. La " candelilla ". Sacamos a la Virgen en procesión, siguiendo una gran rosca de este dulce Típico.

Carnavales.

Desde hace muchos años se celebran estas fiestas en el pueblo. Hubo un tiempo en que estuvieron olvidadas, pero por fortuna han resurgido con fuerza. Antiguamente era típico elaborar para estos días rosquillas y buñuelos que luego se ofrecían a los amigos y a las estudiantinas que pasaban el " Domingo Gordo " por la calle, acompañados de licores típicos del pueblo.





Naturaleza.

Aunque sus tierras son mayoritariamente duras y descarnadas, a veces nos ofrece rincones agrestes llenos de rica vegetación, destacando por su belleza el Risco de Valdehornos y los Valles que le circundan, en los cuales se halla el manantial conocido como " Fuente de Valdehornos ". En las cercanías se destaca también el paraje denominado " El Punto de Mira ", desde los días claros y limpios se puede contemplar los monumentales Castillos que circundan la Comarca, así como los " Mares de Agua Dulce " de los pantanos. Estos parajes son muy recomendables, por su belleza, para realizar senderismo y cicloturismo. Estas rutas también nos pueden llevar de estos paisajes abruptos a un paisaje sereno y tranquilo, el del Embalse de Gargaligas y de Orellana, donde podremos practicar el saludable y emocionante deporte de la pesca deportiva, así como refrescarnos en la tórridas tardes del estío en la playa de los Calicantos.

 El paisaje y la flora.

Existen extensiones de pastizal, cultivos cerealistas, olivar y formaciones serranas con densa vegetación mediterránea y roquedos con arbolado de encina, alcornoque y reforestación de pino. La encina, el árbol más representativo, merece especial mención por su abundancia, y por su necesaria conservación y mejora que aquí se garantiza, para evitar la desaparición del bosque mediterráneo. Es también fácil de reconocer en la zonas de la sierra, el quejio, los enebros y entre otros arbustos, madroñeros, jara, retama y brezo. Encontramos en los alrededores de la localidad una gran variedad de especies de animales. Así son fácilmente de ver, en el apartado de aves, las grandes grullas que nos visitan todos los años. Al igual que la gran cantidad de ánades y otras especies de aves acuáticas que podemos contemplar en la zona del embalse de Orellana, no en vano una gran parte del término municipal se encuentra enclavado dentro de la zona ZEPA Embalse de Orellana y Sierra de Pela
En cuanto a otras especies destacan, sobre todo, las referentes a la caza menor " conejos, liebres, perdices etc ", como las de caza mayor " ciervos, jabalíes etc " en la zona de la sierra. Sus envidiables paisajes, sus sierras y su costa dulce la convierten en un lugar ideal para la práctica de los deportes al aire libre. Así el lucio, el black bass, la carpa y el barbo que pueblan los embalses resultan codiciosas presas para los muchos aficionados a la pesca deportiva que nos visitan. Por otra parte los paisajes y su clima, hacen del senderismo y el cicloturismo unos deportes en auge y muy saludables, y la ideal climatología, con primaveras suaves y otoños benignos, que permiten extender la práctica de estos deportes, más allá del color estival.

Rutas de Senderismo.

Zona Zpa. Dique de contención de agua para anidación de aves.
El recorrido se realiza por caminos que cruzan la hedesa, y marchan en dirección al río Guadiana. Se contempla durante todo el recorrido una muestra del bosque Mediterraneo. Se llega a una zona donde abundan las aves acuáticas, y se contemplan unas hermosas vistas del Embalse de Orellana y su entorno.
Segunda ruta, salida zona del Calvario.
Esta ruta por su distancia, unos 15 Km. aproximadamente es más recomendable hacerla en bicicleta, ó a pie en una jornada completa, ya que es el mejor método que existe para estar en contacto con la naturaleza. Partimos y llegamos al Pilar, antiguo abrevadero de ganado situado en la zona del Calvario. La ruta se puede hacer en ambos sentidos, aunque se recomienda hacerlo en el marcado, por la dificultad de la subida al Puerto de Valdehornos. En esta ruta pasaremos por los lugares más conocidos y bellos de la zona " Laguna de San Pedro, Mesas Grandes ", cruzaremos los arroyos del Tamujoso  y el Cuquil. El paisaje que nos encontramos en la primera parte es la Hedesa y Olivares, hasta llegar a la subida al Puerto, donde contemplan unas maravillosas vistas panorámicas, merece la pena hacer un descanso en el alto y, una vez allí, buscaremos hozaduras de jabalís y pisadas de ciervos. Tras la bajada del Puerto y girando a la izquierda nos adentramos en una zona más fresca por la multitud de árboles que crean una bóveda sobre el camino, ahora más estrecho. Por el mismo cruzaremos  la zona de las Casas de Coroneles, y llegaremos al nacimiento de la fuente de Valdehornos, visitando todo su entorno. Lugar lleno de hermosos lugares para perderse por los senderos que circulan y cruzan los Valles. Partiendo de la toma de agua, cogemos de nuevo la pista en dirección a Casas de Don Pedro. Volveremos al paisaje de la dehesa y los Parajes de la Media Legua, Vega del Toril, Campo Frío. Por su distancia y bellos paisajes, Encinares, Olivares, Retamares ó Jarales entre ellos algunos eucaliptos, y unas vistas paisajísticas de la sierra y sus llanuras. En cuanto a la fauna nos encontraremos con grandes rebaños de ganado lanar entre ellos algún que otro rumiante de pelo " cabras ". También podemos ver diferentes clases de aves " unas treinta y cinco especies " y si tenemos suerte alguna cinegética como el jabalí o el ciervo.





Puerto Peña - Ruta de la Cueva de la Mora.

Las excelentes aguas del embalse de García Sola " también conocido como Puerto Peña " sobre el Río Guadiana constituyen un pequeño mar interior que se extiende desde el mirador de Puerto Peña hasta la ubicación de la presa del embalse de Cíjara, aguas arriba. El relieve de este extremo de Extremadura corresponde a las estribaciones  más Occidentales de los Montes de Toledo, una sucesión de sierras de Naturaleza Cuarcítica y en menor medida Pizarrosa entre las que se encajan las ahora masas de aguas del Río Guadiana. A diferencia de los embalses que le dan continuidad por el Sur, adentrados ya en la penillanura, y por ello, someros, el García Sola se caracteriza por sus orillas abruptas y la profundidad de sus aguas. El bosque y matorral Mediterráneos contienen un valor extraordinario. La densidad vegetal que ofrecen las laderas de sus estribaciones serranas, desde los crespones a las faldas, constituyen un patrimonio ecológico de primer orden al que deben sumarse las dehesas. La especie predominante es la encina, aunque también aparece el alcornoque y el quejido allá donde la humedad y la profundidad del suelo se hacen patentes. La calidad de los bosques del entorno se ve refrendada por el altísimo valor de su fauna. El Farallón de Puerto Peña posee una vitalidad ornitológica asombrosa, colonias de Buitre Leonado, zona de cría del Águilas Real, perdicera, culebrera y calzada, del halcón Peregrino, el Búho Real, el Alimoche...

La Cueva de la Mora.

La Cueva de la Mora se encuentra en la parte alta de una Peña situada junto a la presa del Embalse García Sola. La subida es relativamente sencilla y desde lo alto podremos disfrutar de unas vistas maravillosas de la zona del embalse y de los buitres que anidan en la peñas. Llegamos a la presa del embalse de García Sola, también conocido como Puerto Peña, a través de la N-430. El paisaje en los alrededores de la presa es muy bonito. La presa está rodeada de grandes farallones, riscos y promontorios rocosos moteados de vegetación, la gran extensión de agua del embalse y el cauce del Guadiana que retoma su curso tras la presa, y los buitres que sobrevuelan nuestras cabezas. Desde los miradores situados en la propia presa se puede divisar en lo alto de una de las peñas una antena que marca la cima a la que subiremos posteriormente. A unos 200 m. de la presa, continuando por la N-430 en dirección a Herrera del Duque, hay una zona de aparcamiento que será el punto de partida de la subida a la cueva. Desde aquí parte un sendero a través de pinos y encinas hacia la parte alta de la peña en dirección a las antenas. Pasamos por una zona de matorrales, y a medida que ascendemos, iremos alcanzando diferentes claros que son como miradores naturales, desde donde podemos ver diferentes zonas del embalse. Poco a poco el sendero se va convirtiendo en una senda estrecha que en algunos tramos se confunde con el terreno escarpado lleno de zonas de matorral y zonas más densas de quejigos. En este punto de la subida podemos apreciar que la pendiente se va haciendo más fuerte y en algunos tramos hay que sortear ramas y vegetación densa, lo que hace si cabe más interesante la experiencia. La cueva en sí es relativamente pequeña, aunque la entrada destaca, no tendremos problemas para localizarla junto a la senda, que sigue ascendiendo hacia la antena en la cumbre. Continuamos la subida por una pendiente cada vez más inclinada y en unos minutos llegamos a la zona de la antena. Las vistas desde allí arriba son realmente espectaculares, no sólo por los paisajes, sino porque con un poco de suerte veremos a los buitres sobrevolando la zona por encima de nosotros y por debajo del nivel en el que estamos. Además de buitres leonados es posible observar buitres negros, cigüeñas negras, águilas perdiceras y otras especies que anidan en los riscos de la zona y en las orillas del embalse. Como siempre, intentaremos interferir lo menos posible en el entorno, manteniendo silencio y evitando molestar o perturbar a los animales. La bajada suele ser más peligrosa, hay que tener cuidado con las zonas en sombra en las que puede haber musgo o algo de humedad. Justo frente al aparcamiento, al otro lado de la carretera, baja un camino hasta una zona de baños en el embalse. Si hacemos la ruta en verano, podemos darnos un baño refrescante, " recomendable hacer la ruta a primera hora de la mañana "






Playa de los Calicantos.

Casas de Don Pedro se sitúa a unos tres Kilómetros de la margen derecha del río Guadiana, concretamente en la cola del embalse de Orellana. Esto hace que la zona tenga una pendiente bastante suave lo que ha creado una zona muy adecuada para el baño. Zona que ya se usaba antes de ser construido el embalse. Dada la situación y el uso que de la misma hacían los vecinos y visitantes durante los meses de festivales, el Ayuntamiento ha ido adecuando la zona, creando en ella zonas de baño, zona de césped, y últimamente mediante la construcción de una zona de aseos y duchas, que en la actualidad se encuentra en su última fase de construcción.  







Pedro I de Castilla " El Cruel "



Pedro I de Castilla llamado en posterioridad " El Cruel " por sus detractores y " El Justo " o " El Justiciero " por sus partidarios fue Rey de Castilla desde el 26 de marzo de 1.350 hasta su muerte. Nacido en la Torre defensiva del Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas en Burgos, Pedro era hijo y sucesor de Alfonso XI de Castilla y de María de Portugal, hija del Rey Alfonso IV de Portugal y el último Rey de Castilla de la Casa de Borgoña. Su educación fue muy descuidada, pues Alfonso XI, llevado por su amor a Leonor de Guzmán, dejó la crianza de su heredero a María de Portugal, la Reina Consorte, que vivió con su hijo en el Alcázar de Sevilla. El comienzo de su reinado en marzo de 1.350, cuando todavía no había cumplido los dieciséis años de edad, estuvo marcado por las luchas entre las distintas facciones que se disputaban el poder, los diversos hijos que había tenido su padre el Rey Alfonso XI con Leonor de Guzmán, los infantes Aragoneses, primos carnales del Rey y la Reina madre, María de Portugal. Pedro de Borgoña, hijo de Alfonso XI de Castilla, comenzó su reinado entre tempestades y lo acabó asesinado. La muerte del Rey en el año 1.350 a causa de la peste, cuando solo contaba con 40 años, entregó la Corona de Castilla a un imberbe Pedro I. Hasta entonces, el joven príncipe había estado aislado lejos de la Corte, donde sí estaban sus hermanos bastardos. La herencia envenenada de su padre, que también había tenido un gobierno convulso, consistía en su poderosa amante y en sus diez hijos bastardos, que acaparaban la mayor parte de los cargos y títulos de Castilla. No obstante, al inicio del reinado fue su madre, María de Portugal, y el favorito de ésta, Juan Alfonso de Alburquerque, quienes ejercieron el poder efectivo. Y su primera decisión fue encerrar a la amante de su marido, la hermosa e influyente Leonor de Guzmán, cuando viajaba a Sevilla en el cortejo fúnebre del Rey. Desde su cautiverio, Leonor conspiró para convertir en Rey a su hijo Enrique, a la postre fundador de la Casa Trastámara. Pedro I de Castilla era de carácter colérico, desconfiado, sufría con frecuencia paranoias a causa de una enfermedad infantil, desplegó una determinación salvaje contra sus enemigos, pero no se le puede describir como un sádico irracional. Frente al Jurado de la Historia, podría alegar que su crueldad fue en defensa propia. Cuando Leonor de Guzmán concertó en secreto un matrimonio entre Enrique y la hija de Don Juan Manuel, un poderoso noble y autor de " El Conde Lucanor ", el Rey ordenó recluirla en el Castillo de Carmona, y poco después ejecutarla en Talavera de la Reina. Fue el primer acto señalado como cruel de su reinado, pese a que en realidad los historiadores han precisado que la decisión corrió directamente a cargo de su madre. Sin el apoyo de los grandes nobles pero sí de la prominente de la comunidad Judía y de ramas nobiliarias emergentes, como la Casa de Alba, Pedro I aumentó el Comercio de Castilla con Flandes, reorganizó la administración de la justicia, fomenta la agricultura y la ganadería, y buscó soluciones a las dificultades para encontrar mano de obra como consecuencia de la Peste Negra. Tras superar en el año 1.350 una grave enfermedad que estuvo a punto de acabar con su vida, Pedro convocó las polémicas Cortes de Valladolid, donde tomó medidas en contra de los privilegios de los nobles castellanos. Aquellas cortes iban a ser el germen de una rebelión masiva por parte de la nobleza.
Para apagar aquella rebelión, Pedro I no pudo contar con Juan Alfonso de Alburquerque, o al menos no en su bando. El Rey marginó al noble a raíz de su malograda boda con Blanca de Borbón. Tan solo dos días después de casarse, Pedro I abandonó a su esposa a causa del incumplimiento de la exigencias económicas por parte de Francia, el pago de 300.000 florines, y el desinterés mutuo entre los contrayentes, Además, la influencia de la amante del Monarca, María de Padilla, hija de un noble castellano de baja alcurnia, jugó a favor de la decisión de renegar de la francesa.

Un matrimonio de dos días inicia una guerra.

El encierro  de Blanca de Borbón en el Alcázar de Toledo provocó la ruptura de las relaciones con Francia, el acercamiento con Inglaterra, la caída de Alburquerque y una rebelión en Toledo, que pronto se extendió a otras ciudades con la ayuda de los hermanos del Rey. Sin embargo, Pedro I  terminó en el año 1.356 con estos primeros levantamientos y ejecutó a muchos de los líderes rebeldes. Su antiguo valido, Juan Alfonso de Alburquerque, falleció poco después de tomar Medina del Campo para su bando, probablemente envenenado por orden de Pedro I. Fue entonces cuando las crónicas afines le titularon " El Justiciero ", mientras que las de su adversario y hermanastro, Enrique de Trastámara, empezaron a usar el apodo de " El Cruel ". Como la violencia suele engendrar todavía más violencia. Las luchas, lejos de extinguirse ahí, se extendieron en forma de feroz guerra civil. La alta nobleza tomó partido por Enrique, frente a las oligarquías municipales que lo hicieron por el Rey. Además el enfrentamiento entre Pedro y su hermano Enrique cobró dimensión internacional con la intervención de fuerzas militares de Inglaterra y Francia, que todavía mantenían abierta la célebre Guerra de los Cien años. La guerra se trasladó al Reino de Aragón en el año 1.357, a causa del apoyo de estos a Francia en la Guerra de los Cien años. Enrique, junto con otros castellanos, tomaron partido a favor del Rey Aragonés Pedro IV, y el infante Fernando, hermano del aragonés, ayudó a Pedro I. Durante el choque entre los reinos hispánicos, que se inició con la conquista castellana del Castillo de Bijuesca y de Tarazona, la fama de cruel de Pedro I crecía al mismo ritmo que la senda de ejecuciones que dejaba a su espalda. De vuelta a Sevilla, el Rey profanó los sepulcros de Alfonso X " el Sabio " y de la Reina Beatriz de Suabia en busca de las joyas de sus coronas para poder continuar la campaña militar. Pedro estaba dispuesto a arriesgarlo todo por mantener la Corona, incluso el reino. Con la ayuda de mercenarios Ingleses, el Rey arrebató a Aragón importantes ciudades como Teruel, Caudete o Alicante y sembró de odio el conflicto con más muertes de nobles. Fadrique Alfonso, hermano gemelo de Enrique de Trastámara, acudió en el año 1.358 a Sevilla en busca del perdón real, donde fue prendido por sorpresa. Fadrique Alfonso logró huir hasta el patio del Alcázar, donde se alojaba, pero allí fue alcanzado por los soldados del Rey, quien, según algunas crónicas, dio muerte a su hermanastro con sus propias manos. Poco después quitó la vida al Infante Juan de Aragón y Castilla, hijo de Alfonso IV de Aragón, y como venganza contra otro Infante de Aragón, Fernando, por despertar de su bando, hizo matar a su madre, Doña Leonor de Castilla en el Castillo de Castrojeriz.
Así y todo, la guerra pareció cambiar de color con la llegada de Bertrand du Guesclin, uno de los mayores estrategas de Europa, y la contratación de mercenarios Franceses, las llamadas "Compañías Blancas ", en apoyo de Enrique de Trastámara. El nuevo rumbo quedó patente con la proclamación de Enrique como Rey de Castilla en Calahorra " 1.366 " frente a la fuga de Pedro a Guyena, entonces una posesión Inglesa al sur de Francia. Allí, Pedro obtuvo el auxilio del Príncipe Negro, el primogénito del Rey Eduardo III de Inglaterra, que se comprometió a pagar los gastos de la campaña a cambio del Señorío de Vizcaya y la Villa de Castro Urdiales, y el del Rey de Navarra, también a cambio de territorios castellanos.

El cruel final del Rey " un duelo fratricida "

El 3 de abril de 1.367, el Príncipe Negro ganó la Batalla de Nájera, en la que cayó prisionero Bertrand du Guesclin y Enrique tuvo que huir hacia Aragón. Con el ajusticiamiento de muchos de sus enemigos y la derrota de su hermanastro, el final de la guerra parecía por fin posible. Pero nada más lejos de la realidad, el Príncipe Negro, viendo que el Rey no cumplía sus promesas de pagos, salió de la Península Ibérica en agosto de ese mismo año. El avance de las tropas reales no tardó en perder empuje.
En el año 1.369, cuando la guerra volvía a favorecer al bando de Enrique, las tropas de Pedro I fueron sorprendidas en las cercanías del Castillo de Montiel por las de su hermano, a quien acompañaban Bertrand du Guesclin y sus " Compañías Blancas ". Tras ser derrotado, Pedro se encerró en la fortaleza. Y durante un intento de fuga, donde fue engañado por Bertrand du Guesclin, el Rey de Castilla acabó frente a la tienda de Enrique. Según la leyenda, el encuentro entre aquellos hermanos irreconciliables tuvo tintes de una obra de Shakespeare, pero sin dejar de lado la franqueza castellana. Se dice que habiendo desarmado Pedro a Enrique, Bertrand du Guesclin intervino sujetando al Rey por la pierna y haciéndole girar, momento que aprovechó el bastardo para asestarle una estocada mortal. Después de la lucha, el caballero francés se justificó con su cita más conocida, " Ni quito ni pongo Rey, pero ayudo a mi Señor ". A continuación, la cabeza del Monarca fue clavada en una pica y exhibida entre las tropas. Con la muerte de Pedro I terminó el reinado de la Casa de Borgoña en Castilla y empezó el de la Casa de Trastámara, que casi dos siglos después llegaría a su final con la muerte de Fernando " El Católico ".
¿ El Cruel o El Justiciero ?. Nadie niega que Pedro I actuó con extrema dureza en su lucha contra los grandes señores de la nobleza y contra los de su propia sangre. Pero no hizo nada distinto al otro bando, salvo perdonarle la vida varias veces a ese mismo hermano que fue su verdugo. Enrique, el responsable de introducir el apelativo de cruel en la crónicas, fue llamado a la posteridad " El Fratricida ". Un apodo igual de crudo que el de su hermano. Ambos, no obstante, mataron a hermanos y mostraron inusitados grados de violencia, incluso para el belicoso Reino de Castilla, durante la guerra que les enfrentó. Ambos pudieron recibir el apodo de su contrincante de ser otros los cronistas. Fue la historia, que la escriben los ganadores, la que puso la etiqueta a su conveniencia. Así no es casualidad que Isabel " La Católica ", también enfrentada al poder de los grandes nobles, que hacían y deshacían a su antojo durante su reinado, fuera la primera en censurar el apelativo de " El Cruel ". Como tampoco lo es que Felipe II, quien encerró a la Princesa de Éboli, de la poderosa Casa de los Mendoza, y desterró a Fernando Álvarez de Toledo, de la no menos poderosa Casa de Alba, a Uceda " Guadalajara " en el transcurso de un mismo año, insistiera en que Pedro volviera a ser " El Justiciero ".