jueves, 14 de julio de 2016

CÓRDOBA 3 - " 17 de Junio de 1.9126 ".







Abderramán III.

Abderramán III, Proclamación de Emir y Califa.

Medina Azahara.
Es una ciudad Palatina o Áulica mandada edificar por Abderramán III " Abd Al - Rahman III, Al - Nasir " a unos ocho km. en las afueras de Córdoba. El enclave fue elegido por los extraordinarios valores del paisaje, permitiendo desarrollar un programa de construcciones jerarquizadas, de tal manera que la ciudad y la llanura extendida a sus pies quedaban física y visualmente dominadas por las edificaciones del Alcázar. Su implantación en el territorio generó una red viaria e infraestructuras hidráulicas y de abastecimiento para su construcción conservada en parte hasta la actualidad en forma de restos de caminos, canteras, acueductos, almunias y puentes. La ciudad Palatina de Medina Azahara fue distribuida en tres terrazas adoptando el recinto un trazado rectangular. El Palacio se ubica en la parte más alta, escalonando sus edificaciones por la ladera de la montaña, en una situación de clara preeminencia sobre el Caserío urbano y la Mezquita Aljama, extendidos por la llanura. Siguiendo la disposición en terrazas encontramos que la primera corresponde a la zona oficial " Casa de los Visires, Cuerpo de Guardia, Salón Rico, Dependencias administrativas, jardines ", para finalmente albergar a la ciudad propiamente dicha, y la Mezquita Aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por otra Muralla específica para aislar el conjunto Palatino. La investigación arqueológica ha revelado una morfología urbana caracterizada por la existencia de grandes áreas no edificadas, vacíos que se corresponden con todo el frente meridional del Alcázar, garantizando así su aislamiento y el mantenimiento de su apertura visual sobre el paisaje de la campiña creando un paisaje idílico. Los principales motivos de su construcción son de índole Político - ideológica. La dignidad de Califa exige la fundación de una nueva ciudad, símbolo de su poder, a imitación de otros Califatos Orientales, y sobre todo, para mostrar su superioridad sobre sus grandes enemigos, los Fatimíes de Ifriqiya, en la zona Norte del Continente Africano. Estos además de oponentes políticos, lo que eran también en lo religioso, ya que los Fatimíes, Chiies de confesión, eran enemigos de los Omeyas, mayoritariamente de la rama Islámica Suní. No obstante, la cultura popular también dice que fue edificada como homenaje a la favorita del Califa - Azahara.Prueba de su incalculable valor es que el yacimiento arqueológico de Medina Azahara está de Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento desde el año 1.923.


Medina Azahara.

La Sinagoga de Córdoba.
Es uno de los Templos Hebreos que mejor se conservan en España y uno de los exponentes de Córdoba como Ciudad de la Tres Culturas. Se ubica en el corazón de la Judería, junto al Zoco, y fue construido en el Siglo XIV en estilo Mudéjar por Alarifes dirigidos por Isaq Moheb. El Templo consta de un patio al que se accede desde la calle de los Judíos, el cual da paso a su vez a un vestíbulo desde el que se accedía a la sala de Oración. La Sala de Oración de la Sinagoga, de planta cuadrada, ocupa el espacio central del templo y destaca por su artesonado y su decoración. No obstante, la decoración en yeso con motivos Mudéjares se ha perdido hasta unos dos metros de altura, dejando a la vista el ladrillo de su fábrica. Lamentablemente, no son muchos los restos de inscripciones que se conservan en la actualidad. A pesar de todo, en el Muro Sur de la Sinagoga de Córdoba encontramos un fragmento del libro de los Proverbios y los listones que enmarcan las puertas, hay fragmentos del Salmo 122. Asimismo, en los Muros Orientales y Occidental también hay fragmentos, pero de menor calidad. Por último, en el Muro Norte encontramos versos muy completos del verso 4 el Cantar de los Cantares.

Placa de la Judería de Córdoba.

Judería de Córdoba.

Judería de Córdoba.

Sala de Oración de la Sinagoga, Córdoba.

Interior de la Sinagoga, Córdoba.

Los Baños Califales de Córdoba.
Son un conjunto de Hammanes de Época Árabe, cuyos restos se ubican hoy día junto al desaparecido Alcázar Omeya, en zona conocida como Campo de los Santos Mártires. Dada su localización y los restos arqueológicos hallados, se cree que fueron los baños más importantes durante el periodo que duró el asentamiento Árabe en la ciudad. Las abluciones y limpieza corporal constituían  una parte esencial en la vida del Musulmán. Eran preceptivos de la oración, además de constituir un rito social. Los baños fueron construidos bajo el Califato de Alhakén II que protagonizó uno de los mandatos más esplendorosos desde el punto de vista artístico para el disfrute del Califa y de su Corte. Su distribución está formada por un conjunto de estancias con Muros de Sillería y replican el orden heredado de las Termas Romanas de salas frías, templadas y calientes, en diferentes estancias cerradas con bóvedas, soportadas por arcos ultra semicirculares sobre capiteles y columnas de mármol. Durante los Siglos XI al XIII, fueron reutilizados por Almorávides y Almohades, prueba de ello son las yeserías talladas con motivos de ataurique y franjas epigráficas de la época que se guardan en el Museo Arqueológico de Córdoba. En el año 2.006, después de dos años de reformas para su adecuación, los Baños Califales se abrieron al público en forma de Museo.

Caballero Almorávides.

Caballero Almohades.

Baños Califales de Córdoba.



Baños  Califales de Córdoba.